jueves, 7 de febrero de 2008

De lenguas...

Es curioso cómo surgen los asuntos que trato en este diario. A menudo, cuando camino por la calle, un detalle llama mi atención, y pienso: «debería escribir esto en el blog». Frecuentemente, construyo un artículo completo en mi cabeza, que obviamente habré olvidado cuando me siente ante la pantalla. Y lo más habitual es que, con el paso de las horas, decida que no vale la pena escribir una línea. Pero, de repente, el mismo detalle surge acá y allá, y al cabo de una semana o dos se ha convertido en una conjunción de referencias que me impelen a escribir algo sobre el tema.

Digo esto porque, en el caso que vamos a tratar, he visto cientos de referencias a lo mismo (bueno, ellos no sabían que era lo mismo) y necesito organizar, de alguna manera, mis ideas.

Voy en el metro. Enfrente, un adulto joven con lo que parece un libro de ciencias naturales escrito en inglés. Inmediatamente deduzco que se trata de un profesor de un centro bilingüe. Y eso me lleva a mi primera idea. A saber:

1. En los (cada vez más numerosos) centros bilingües, las ciencias se enseñan en inglés. ¿No existe el peligro de crear una generación carente de vocabulario científico castellano?

Días después, un artículo sobre la transmisión del conocimiento científico llama mi atención. Se da la circunstancia de que mi hermano estuvo, durante una temporada, interesado en el tema, y lo aprovechó como asunto para un trabajo durante el curso de formación de profesores (otra cosa es que J. A. Marina —desconociendo los diversos significados de la conjunción O en español, que desde luego no se limitan a los reseñados por lógicos y matemáticos— se lo aceptara).
En el artículo, de nuevo, una referencia a la lengua:
2. Uno de los elementos que ha facilitado la difusión universal del conocimiento es el uso del inglés como lengua franca.

Efectivamente: como dice el artículo, Mendel fue un perfecto desconocido durante 30 años, y sólo cuando alguien rescató y tradujo sus trabajos se consiguió divulgar sus descubrimientos. El ruso Mendeleiev podría ser otro ejemplo. Por lo que a mí respecta, comprendo la necesidad de la lengua franca: ¡Me molesta tanto que a Antti Aarne le diera por nacer en Finlandia! Gracias a Thompson, un americano, he podido leer algo sobre sus trabajos.

En cualquier caso, resulta curioso tratar de promocionar la lengua española en Internet y, a la vez, promover el uso de otro idioma en ámbito científico. De hecho, la gente usa el inglés en Internet porque sabe que encontrará más lectores si emplea dicha lengua; es decir, por la misma razón que al escribir papers.

Más tarde, un artículo en alguno de los cinco o seis diarios que leo diariamente (¡¡y además, de gorra!!), probablemente en El País, menciona que un tal Maalouf (en el periódico no aclaran si se trata del famoso escritor Amin Maalouf) propone el conocimiento de una «segunda lengua materna», que no sea el inglés, y su asociación a un conocimiento cultural. Es evidente que el señor Maalouf se refiere al francés, pero aquí hay algo que no cuadra... Veamos la segunda idea:
3. El inglés es la lengua franca del comercio y la ciencia, pero parece que la «excepción cultural» exige el uso de una lengua distinta.

Finalmente, algo que no sé si será parte del circo nacional, pero que desde luego es una idea que llevaba tiempo rondándome la mente: los andaluces proponen enseñar eusquera, gallego y catalán para facilitar la movilidad de los trabajadores. Realmente, es una idea interesante que quitaría razón a quienes apoyan el favoritismo hacia trabajadores de una autonomía excusándose en el "privilegio por razón de idioma" que tienen catalanes, gallegos y vascos en su tierra. Sin embargo, sospecho que podríamos rescatar la idea del artículo anterior y concluir:
4. Si conocer una «segunda lengua» y una «segunda cultura» es una ventaja, ¿por qué no conocer la segunda lengua y segunda cultura de la propia nación?.

EDICIÓN (16-VI-8): Pequeños arreglos de estilo

miércoles, 6 de febrero de 2008

En el ejemplar de hoy de La Razón se comenta que, probablemente, el modelo de la TDT evolucione al pago por visión. Y es que estaba cantado que, aunque QuieroTV había quebrado por su incapacidad para implantar un sistema de TV de pago que exigía intervenciones en antenas colectivas y demás (cosa siempre difícil de defender ante la comunidad de propietarios, especialmente cuando amplificar la señal de aquella televisión significaba a menudo crear interferencias en canales locales que el resto de vecinos sí podían ver), el problema se solventaría en cuanto se hubiera convencido a todos los españoles para modificar sus antenas.

Y ahora que ya las tienen adaptadas a la TDT, les haremos pagar por contenidos. Las empresas emisoras alegan que mantener 30 canales en abierto resulta imposible de financiar mediante la publicidad (¡pues subid el precio de la publicidad, en lugar de llenar la programación de teletiendas, no te fastidia!) y que el usuario estaría dispuesto a pagar si no tuviera que abonarse a nada (la abundancia de gente que descarga politonos así parece atestiguarlo).

Pero se encuentran dos problemas:

En primer lugar, el concurso para la TDT ha sido un concurso para canales en abierto. Aunque algunos operadores esperaban, desde el principio, la posibilidad de insertar programación codificada o a la carta, otros, como Ono (operador que, por cierto, no es santo de mi devoción) rehusaron presentarse a un concurso de licitación de TV en abierto.

En segundo lugar, la tecnología para la TV de pago mediante móvil y sin compra de tecnología adicional confía en la tecnología MHP/MHEG (java para receptores de TDT), de la que carecen la mayor parte de los receptores vendidos en España (incluido, por ejemplo, mi receptor Siemens de gama alta, o la TV de pantalla plana que les hemos regalado a mis padres que, en cambio, soporta CI. El desinterés del usuario hacia el MHP es lógico. Si casi ningún canal usa los extras más normales de la TDT (subtítulos, EPG en condiciones, audio estéreo en más de dos idiomas, etc.), ¿por qué pagar más por incluir en el receptor una característica que, a tenor de los comentarios en los foros de Mediaportal, ha fracasado en Alemania y otros países de nuestro entorno?

Por otro lado, el estándar para la TV digital codificada (válido para satélite y terrestre) no es la (podemos suponer que lenta) codificación software usando MHP, sino la codificación por hardware mediante módulos insertables en el Common Interface. Usar MHP, ¿no sería un paso atrás?

jueves, 31 de enero de 2008

¿Un "instituto" americano?

La mala traducción, o el desconocimiento de los diferentes matices que una misma palabra tiene en distintas lenguas, es decir, la ignorancia, hacen su aparición diariamente en las noticias. Quienes traducen font por fuente o library por librería (caso memorable en El Mundo: crónica sobre la esposa de Bush visitando a la "librera" del congreso) abundan. También los hay que cometen errores similares en la lengua de Molière, pero lo que llama la atención de quienes meten la pata en la parla de Shakespeare es que casi todos ellos han estudiado inglés.

Esto lo digo porque me ha parecido escuchar (no tenía a mano un grabador con timeshift para asegurarme) que en los titulares del informativo vespertino de La Sexta llamaban "profesor de instituto" a un señor que aparecía haciendo el ganso (aunque no tanto, pues la cosa parece que le funciona) ante un anfiteatro sobre un fondo de al menos seis pizarras. Vaya, la cosa no parecía lo que en España (La Sexta, aunque participada por un importante capital latinoamericano, sigue teniendo como destinatario a un público español) llamamos instituto.

Cuando, diez minutos más tarde, la presentadora ha desarrollado la notica, diciendo que se trataba del (para mí, asimoviano) Instituto Tecnológico de Massachusetts, el (chomskiano) Emaití, el MIT en suma, ha quedado más que claro que no era un instituto cualquiera, sino el lugar donde alguien puede hacer el ganso a sus anchas porque, si lo hace, seguro que tiene una buena razón para hacerlo. Y no hablemos del talento, claro.

En España, la voz instituto, sin ningún calificador, se usa para referirse a los que en tiempos fueron de bachillerato y hoy de Enseñanza Secundaria. Es cierto que también son institutos los del CSIC y otras instituciones (generalmente académicas), pero al citar éstos siempre se menciona la especialidad correspondiente: Instituto de Astrofísica, Instituto de Estudios Madrileños, Instituto Clínico Forense, Instituto Armado (=Guardia Civil).

Del mismo modo que, cuando decimos un colegio de Madrid no nos referimos (normalmente) a un colegio mayor, ni al Colegio de Odontólogos... Y sin embargo a menudo vemos College traducido como Colegio.

miércoles, 30 de enero de 2008

Ese cansancio...

Salgo del trabajo después de un día no más horrible que el próximo. Me acerco al banco a dejar unos papeles en el buzón: el pequeño desvío implica hacer transbordo en la estación anterior a la que lleva a mi casa. Desfallecido de hambre y cansancio, me dispongo a recorrer el camino más corto a mi casa subiendo una pronunciada cuesta. No hay mal que por bien no venga: en la cima, ocupada por una plazoleta con un extraño pilón de diseño, se respira el inconfundible aroma del pan recién hecho. Descubro una panadería con muy buena pinta (normalmente voy por este camino a horas demasiado tempranas como para fijarse en esos detalles), y compro una barra de pan de la que quedarán tres cuartas partes cuando llegue a mi casa.
En casa lavo y corto pimientos verdes y rojos y unas zanahorias mientras voy reduciendo el volumen de la barra de pan; lo rehogo junto a un poco de cebolla congelada a la vez que descongelo la carne en el micro; añado un poco de agua y una gotita de ron y cierro la olla, olvidando, como siempre, la sal. Friego los cuchillos y la tabla y pelo unas patatas, que haré en dados al microondas. Pongo la mesa, espero impacientemente que transcurra el tiempo de cocción. Pero no paro un momento: me lavo las manos, saco el fregaplatos, limpio la encimera, me lavo por enésima vez las manos. Como a toda prisa. Recojo. Friego los platos y la olla. Arrincono la mesa. Paso el aspirador...
De repente, un dolor en mi pecho. El pulmón derecho me duele enormemente al respirar. Me encojo. Tengo que permanecer tranquilo. Venga, ya pasó. Miro la hora. Hay que salir pitando.
De nuevo al metro. Igual que ayer, el torniquete se resiste a aceptar mi billete. Sin embargo, en Laguna, el de la Renfe lo acepta. Salgo en Atocha. Llamo a mi hermana: no hay tanta prisa. De todos modos, voy andando a buen paso los 15 minutos hasta casa de mis padres. Cuando llego, estoy sudando. Y los pies, resentidos del cansancio.
Pero, por lo menos, puedo tirarme un cuarto de hora en un sillón. Después, esperar el autobús y llegar a la consulta del veterinario. Nos atienden relativamente rápido, pero cuando volvemos a casa de mis padres casi son las siete. Eso quiere decir que cuando, cargado con mi disco duro portátil y otro puñado de trastos suba corriendo las escaleras de Carpetana, serán casi las ocho. Y no tendré ya ánimos para corregir 20 exámenes.
¡Dios mío, si ni siquiera consigo hacer un resumen coherente que entregar mañana a los alumnos de pendientes! Y ya, conseguir la creatividad suficiente como para elegir 3 textos para que los trabajen en clase...
En fin, que mañana, para más inri, comienzo 45 minutos antes de la hora de entrada normal de los alumnos, y creo que me voy a ir ya a dormir, porque, en caso contrario, nunca conseguiré librarme de este insidioso resfriado.
Ni de ese cansancio que corroe mis huesos...

miércoles, 23 de enero de 2008

Algunas Preguntas Intrascendentes...

(Hoy, Ministerios de los Interiores)

  • ¿Por qué mis amigos no sabían quién era Carla Bruni antes de que saliera con Sarko, y en cambio yo había oído sus canciones antes de enterarme de que había una especie de Corcuera —o Giuliani— aspirando al Elíseo?
  • Si, como me han confirmado tanto agentes de policía como funcionarios municipales, las autoridades necesitan una orden judicial para consultar el censo, que a fin de cuentas es una base de datos pública, ¿por qué los guardias de tráfico pueden obtener datos de bases privadas, como los seguros, y datos sensibles como el historial médico (adicciones) con sólo enviar la matrícula de un vehículo?
  • Si es cierto que el robo con fuerza se pena con uno a tres años de cárcel, y se suele resolver en libertad vigilada, ¿qué maravillosa fibra moral evita que todos tiremos abajo la puerta de nuestro vecino?
  • ¿Por qué quienes hablan de la posible ilegalización de ANV de cara a las elecciones de Marzo, olvidan que los plazos del proceso que estipula la ley antes de la disolución son 8 +10 +20 +20 +20=78 días, menos de los que quedan hasta las elecciones?

jueves, 17 de enero de 2008

Esto sí que es un referrer

De vez en cuando os comento los referrer extraños que tiene mi blog. Últimamente, para evaluar el impacto de un comentario que he dejado en Barrapunto (no os diré en qué entrada para que no averiguéis con qué nombre estoy suscrito) decidí explorar los de mi otra página web, esa que procuro no enlazar desde aquí.

Y resulta que si se busca en google "como conectar con los poderes divinos", estoy entre las 10 primeras respuestas.

Menos mal que tengo excusa: se trata de un boceto de juego de rol (al juego en sí jugamos en mi pueblo algún verano, antes de que lo abandonase como hijo espurio de D&D, Mitos de Ctulhu y RuneQuest que era) en el que expongo un mundo en que realmente se puede conectar con tales poderes.

Por cierto, es posible que AHORA este blog también aparezca entre las primeras respuestas de google.

El "Isabela" en el Telediario...

En el telediario de mediodía de hoy he visto a los alumnos y profesores de IES "Isabel la Católica", con quienes compartí mis dos últimos años.
Aunque siempre es una alegría volver a ver viejas caras conocidas, la alegría ha quedado ligeramente empañada por un error de rotulación que ha ocultado el nombre del centro...