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jueves, 5 de febrero de 2026

Lo de las redes

Siempre me ha parecido una tontería el término 'nativos digitales', no solo por que lo inventara una persona sin aparente autoridad académica y fuera inmediatamente aplicado a toda una generación sin distinción de lugar de nacimiento o clase social, sino porque yo mismo, aunque no nací en una "sociedad digital", tuve mi primer libro sobre ordenadores antes de los siete años, jugué con maquinitas antes de los diez, tuve mi primer ordenador antes de los trece y programé desde ese momento. Cuando estaba en segundo de carrera uno de cada cinco alumnos entregaba trabajos mecanografiados con máquina dactilográfica (es decir, con la Olivetti); el resto usaban ordenador. Mi profesor de ese año me decía que prefería que pusiera cursiva y dibujara las tildes sobre el papel a que usara una tipografía con tildes y sustituyera la cursiva con subrayado. Cuando salí de la universidad, cuatro años después, y me postulé a mi primer trabajo, se esperaba que tuviera Word 6.0 y correo electrónico.

Para llevar tanto tiempo con ordenadores, tardé bastante en tener conexión a internet, y fue cosa más de mis hermanos que mía misma, aunque acabé pagando yo la conexión cuando por fin pasamos, un par de años después, al ADSL para no tener la línea ocupada. Mi primera red social fueron las news, que, como me enseñaron en un curso de internet, eran fundamentalmente para el porno. Tengo que reconocer que navegué los índices de alt.binaries.*, pero no lo de los de esa categoría de alt.binaries.

En las news se insistía mucho en la netiqueta. Quizá fue el primer sitio donde vi el concepto de netiqueta, antes de verlo en los foros. Y también se insistía en la precaución. En es.comp.virus evité, por poco, caer en la ingeniería social del "Gran Oscarín". Después de las news, con la "web 2.0", llegaron los foros (los primeros que visité fueron de ayuda informática y de mascotas) y finalmente, hacia 2004, los blogs.

Y después, de repente, todo el mundo fue migrando de MSN Spaces y myspace a facebook, los periodistas comenzaron a darle a twitter tanta importancia o más que al mundo real, y empezaron a usar Whatsapp los conocidos que antes te mandaban mensajes de móvil (que como parte del estándar GSM también son digitales, aunque a veces haga falta recordarlo).

Y como culmen, las empresas que antes proporcionaban una cuenta de correo electrónico y alojamiento web con la tarifa de conexión dejaron de proporcionarlo a sus clientes, con lo que estos migraron sus correos a gmail y hotmail,y abandonaron sus páginas web o las metieron en google.

Los adolescentes de hoy han crecido en un mundo en que las redes sociales han reemplazado a la web. Si quiere saber cuándo hay un curso gratuito en tu centro juvenil, mira su perfil de instagram. Si quieres saber cuándo son las fiestas de tu pueblo, únete a su grupo de Whatsapp. Si quieres saber lo que dice el presidente del gobierno sobre las redes sociales, hazte una cuenta en X, y verás que X es malo, pero Sánchez no se ha migrado aún a Mastodon ni a Pleroma.

Los adolescentes de hoy no solo se exponen a sí mismos en redes sociales, sino que a menudo han crecido ya expuestos por sus propios padres y por sus colegios. Dedican mucho tiempo a las pantallas, pero es que los adultos también dedicamos mucho tiempo a las pantallas. Es cierto que como adultos somos responsables de nuestros actos, mientras que los menores requieren protección (por eso no se les permite beber alcohol ni fumar). Pero, ¿realmente es posible restringir el uso de redes por los adolescentes?

Se plantean, a mi juicio, dos problemas.

El primero es que las redes sociales tienen como una de sus utilidades permitir la comunicación entre personas conocidas. Mi hermano, por ejemplo, se comunica con su hijo por whatsapp desde que este tuvo su primer móvil, aunque el niño no tenía edad para usar Whatsapp. La cosa hubiera sido diferente, quizá, si los SMS no hubieran sido desde el principio una mierda disfuncional y extremadamente cara (en 1999 valía lo mismo enviar un SMS que una postal; la tecnología MMS solo consiguió encarecerlos aún más). El nuevo protocolo de mensajes telefónicos, si de verdad es gratuito, podría ser una solución en este caso.

El segundo es: ¿qué redes sociales? ¿Todo son redes sociales? Téngase en cuenta que en la época actual el software distribuido físicamente está en vías de desaparición, y casi todas las tiendas de software virtual incluyen una parte "social" dedicada a pedir ayuda, comentar, encontrar amigos con que jugar, etcétera. Además, los propios programas (incluso los educativos) suelen tener características sociales. Del mismo modo que antes de Hotel Habbo estaba Second Life, antes del metaverso estaba Minecraft. La gracia de muchos juegos a los que juegan los adolescentes está en que permite la interacción no solo en forma de acciones del juego, sino también verbal. Y precisamente por eso la vida de muchas profesionales de los e-sports es un infierno. Finalmente, la propia educación usa redes sociales de uno u otro tipo, por ejemplo el Teams escolar de un aula es una red social, aunque sea una red social moderada y segura. O educaMadrid, plataforma educativa de mi comunidad autónoma, que permite el envío de mensajes entre iguales (aunque se pueden bloquear), y donde sabiendo el handle de un alumno se le pueden enviar mensajes a su correo.

Por todo ello, soy poco optimista con las medidas del gobierno. Especialmente porque Sánchez ha demostrado que legisla mucho pero no consigue que su legislación surta efecto (que es lo que debería evaluarse en el ejecutivo). Mientras tanto, espero que la ultraderecha no aproveche la ocasión para azuzar las hordas de adolescentes y veinteañeros cobijados bajo pabellón de OnePiece que en otros lugares del mundo han defendido la libertad de la red y la democracia. Pero me temo que lo harán, porque son capaces de hacerles creer que libertad es lo que venden ellos.

lunes, 29 de abril de 2024

¿Un hombre = un país?

En su artículo de hoy en El País ("Un hombre, un país" https://elpais.com/espana/2024-04-28/un-hombre-un-pais.html, de pago y con cookies), Martín Caparrós se pregunta, entre otras cosas, si no existen soluciones alternativas a que el destino de un país dependa de una sola persona. Una vez conocida la decisión de Pedro Sánchez, podríamos decir: "nada más viejo que un artículo de esta mañana", pero la pregunta tiene su enjundia.

La democracia representativa en tres suposiciones:

En primer lugar, que el poder judicial debe ser función de especialistas; por eso, incluso en los países en que los juicios con jurado se extienden a todo tipo de casos, un juez (o varios) debe guiar las decisiones de ese jurado, limitando su abanico de opciones y orientándole sobre lo que debe o no debe tener en cuenta.

En segundo lugar, que el poder ejecutivo conferido al gobierno de un país es más expeditivo si está concentrado en pocas personas, lo que además favorece que el gobierno pueda tomar decisiones secretas sobre asuntos que puedan ser sensibles para la seguridad nacional, sea en las relaciones exteriores, el control interior, el comercio o las finanzas.

Y en tercer lugar, que las leyes, aunque partan de proyectos públicos, también deben ser debatidas por unos pocos que representen la variedad de tendencias políticas del país; es decir, el censo de las distintas provincias eligen delegados ("diputados") que lo representan en las cortes de la lejana capital.

Como alternativa para esto último, se ha probado sin éxito el modelo asambleario, en que asambleas de asambleas deciden cada asunto. Los sóviets ganaron con justicia su mala fama, pues son terrenos donde el miedo a ser señalado y la demagogia sirven de amplificador para toda clase de mixtificaciones. Y, al fin y al cabo, en un estado asambleario, aunque todos los ciudadanos decidan, cada asamblea sigue nombrando delegados ante otra superior. Y puestos a tener delegados de delegados de delegados (sóviets supremos que representan a sóviets de provincia que representan a sóviets locales), mejor es que cada ciudadano elija por si mismo (y no a través de una asamblea) a su diputado.

Pero en el estado actual, en que los miembros de las cortes pueden televotar, resulta chocante que siga existiendo esa delegación del voto. Puestos a televotar, podría televotar la propia ciudadanía. ¿Qué objeciones impiden que se dé ese paso? Vamos a irlos desgranando.

El televoto ciudadano requiere que todo el censo tengan acceso a un equipo propio (de manera que se preserve la confidencialidad de voto y certificado digital), sencillo de usar, con conectividad (no asegurada en ciertos núcleos de población). Por otro lado, supone que la ciudadanía comprenda aquello sobre lo que va a votar. Y finalmente exige tiempo libre a quien vota, para poder dedicarlo al proceso de toma de decisiones.

En cuanto a los requisitos técnicos, creo que no hay mucho que decir, fuera de la dificultad de garantizar que el voto sea efectivamente secreto (y que todo el mundo posea un equipo conectado).

En cuanto a la alfabetización ciudadana, legal y digital, al fin y al cabo es el viejo argumento de las élites contra el sufragio universal (a finales del XIX y comienzos del XX), contra el voto femenino (a principios del siglo XX) o contra el voto de las minorías raciales (a mediados del siglo XX).

¿No supondría un avance dar a las personas la responsabilidad de su voto? Es decir, la gente ya no votaría "con el corazón" (o con las tripas) a unas siglas, sino que votaría con conocimiento de causa. Sin embargo, lo sucedido en el proceso constituyente chileno, donde la gente influida por mensajes mediáticos votó "no", y el hecho de que a los españoles se nos ha acostumbrado a no ser consultados en ningun referéndum (tres en casi cincuenta años de democracia) me hacen ser pesimista. Pero realmente tampoco debemos tomarnos muy en serio el voto informado de nuestros representantes, ya que en el pasado algunos diputados no se enteraron del sentido de voto propuesto po su propio partido. Entre eso y que alguna vez (2020, si no recuerdo mal) se han aprobado unos Presupuestos Generales del Estado en que una misma tasa tenía dos montos diferentes, sin corregirse el error hasta meses después, la idea de que los diputados son agentes expertos cae por su propio peso.

En cuanto a la disponibilidad de ocio, es un asunto serio. Los atenienses no tenían diputados: los señoritos ociosos que componían el demos iban al ágora y votaban, mientras metecos, esclavos y algún campesino levantaban el país. Los españoles pagamos ingentes cantidades de dinero a nuestros diputados para que dispongan de ocio y decidan. Que esas horas de otium se dediquen realmente a reflexionar y tomar decisiones (eso era el ocio para los romanos, que no tenían Netflix ni TikTok), ya es otra cosa. En una democracia directa, ¿sería el voto patrimonio de una amalgama de clases ociosas, pensionistas y desempleados? La verdad es que habría que verlo, y que, por otro lado, ¿por qué no?

Otra democracia es posible. Y espero que sea directa.

martes, 26 de mayo de 2020

Hoy es martes pero esto no es un cuento: Pido disculpas

Todos sabíamos que en algún momento iba a llegar el día en que alguien nos pidiese responsabilidades por cómo hemos actuado ante casos de fuerza mayor. Había que elegir entre dos males. Parece que no elegí el adecuado. Por ello, he enviado un mensaje a mis alumnos pidiendo disculpas. Este es el contenido de dicho mensaje, con alguna corrección de estilo posterior. Si desea conocer el mensaje original, puede pedírmelo en la dirección de correo electrónico que está disimulada al final del mensaje pero aparece claramente al final del mismo.

Estimados alumnos:

Desde el principio he sido consciente de que recibir vuestros mensajes en mi dirección de correo personal era lesivo contra vuestra intimidad, justo del mismo modo en que lo era contra la mía. Pero si he usado el correo personal ha sido por las siguientes razones:

1) En primer lugar, porque el correo de educamadrid no funcionaba. Varios de vosotros lo habéis comprobado: mensajes que se pierden, que rebotan sin avisar al remitente ni al destinatrario, etcétera.

2) En segundo lugar, porque, como muchos de vosotros no tenéis ordenador en casa, solo móviles, e incluso compartís vuestro terminal con otros miembros de la familia, la manera de optimizar recursos en vuestras casas era permitiros hacer las tareas en el cuaderno y mandar las fotos por correo.

¿Por qué por correo y no a la nube de educamadrid o al servidor de moodle? Porque carecíais de usuario de educamadrid, ya que para activar vuestro usuario se tendría que haber autorizado en un formulario impreso ANTES de que se cerrase el centro (algún técnico me habló de la posibilidad de pediros fotos de ese formulario, pero si cualquiera puede falsificar la foto de un famoso, está claro que falsificar la foto de una firma no debe de ser mucho más difícil).

Y bien, ¿qué problema hay con las fotos? El correo electrónico es compatible con un estándar de 1982, y por ello no está pensado para enviar imágenes. Estas son empaquetadas en un formato especial en el que abultan un 50% más en el servidor. Una foto "pequeña" de 4 megas hecha con un Samsung abulta 6 megas en mi ordenador.

Y educamadrid no solo tiene una cuota de espacio muy baja, sino que además para los profesores es imposible conocer cuánto espacio de cuota nos queda en el servidor.

3) La tercera razón de que emplease mi cuenta personal de gmail era la necesidad de mantener archivados todos vuestros mensajes, puesto que constituyen material evaluable. Desde el correo web de educamadrid no se puede solicitar la descarga de un archivo de los mensajes; se puede hacer en algunos clientes de correo electrónico, si se acierta con el adecuado. En cambio, en gmail se puede pedir una copia de todo el buzón cada dos meses.

4) Además, hasta que el 16 de abril, un mes después del cierre del centro, la consejería de educación me otorgó una licencia de office, los recordatorios de webex usaban mi cuenta PERSONAL de office, puesto que webex se integra con el calendario de outlook, pero no con el calendario DAVx usado por educamadrid.

5) Lo mismo sucedía grosso modo con los mailings. Hasta que tuve la cuenta corporativa de office (recordad: un mes después) tuve que programar una macro de mailing para poder enviar los mensajes con vuestras notas desde excel con el correo de educamadrid (word los envía usando outlook, es decir, una cuenta de hotmail/outook/microsoft). Mi primer mensaje sin usar esa complicada macro fue un auténtico fracaso, porque aunque estaba usando word con mi cuenta de educamadrid, outlook os envió el mensaje desde mi cuenta personal, exponiendo otra de mis direcciones de correo. Muchos compañeros emplearon hojas de cálculo de google. Yo no las usé para no darle a google vuestras notas. Claro que al usar una cuenta corporativa de Microsoft y guardar vuestras notas en la nube estoy dándole vuestros datos a Microsoft. LOS TÉRMINOS DE LICENCIA DE MICROSOFT DICEN CLARAMENTE QUE MICROSOFT SE RESERVA EL DERECHO DE HACER USO DE CUALQUIER DATO EN SUS SERVIDORES, Y NO APARECE NINGUNA EXCLUSIÓN EXPLÍCITA PARA CUENTAS CORPORATIVAS.

6) Por todo ello, consideré que, en lugar de usar una cuenta de correo de educamadrid que fallaba más que una escopeta de feria, era más razonable

7) Durante todo este tiempo, he tenido cuidado de usar copia oculta (CCO:/BCC:) para enviar cualquier correo que fuera dirigido a más de una persona. Podría haber creado un grupo de correo. Es más, podría hasta haberos dado una cuenta de correo en mi propio servidor, donde tengo un Moodle más fácil de utilizar (al menos para los profesores) que el de educamadrid. Pero no lo hice, porque sabía que ello era lesivo para vuestra intimidad. De hecho, tengo mi servidor cerrado hasta que tenga dinero para contratar un gestor de datos.

8) En conversación con un técnico de informática de la Comunidad de Madrid les expuse los problemas 1, 2 y 3. Básicamente, se lavaron las manos. Hoy nos han llegado instrucciones de la Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid prohibiéndonos el uso de direcciones personales de correo electrónico.

Por tanto, a partir de ahora dejaré de enviar y recibir mensajes en ⋔∅∁·liαmg☺ἀΥ⊙m∋∫oj. Usad solo este correo. Os pido perdón por haber estado usando mi correo personal y los vuestros. Un abrazo a todos. Os deseo salud para vosotros y los vuestros.

Atentamente,

José Gabriel Moya Yangüela



P.D. Consecuentemente con la decisión del delegado de datos de la Comunidad de Madrid, dejaré de usar mi teléfono personal para contactar con los alumnos. Cerraré asimismo los grupos de telegram y de whatsapp (aunque en estos los alumnos han entrado libremente y por su propia voluntad, como diría el conde Drácula). Pensaré también si cerrar el Padlet donde recuerdo las tareas a los alumnos y dejaré de usar formularios de google para solventar el problema de que el módulo "lección" de moodle mezcla las sesiones de los usuarios anónimos. Vaya, ¡vacaciones!

domingo, 22 de febrero de 2015

España, 1936?

Hemos llegado a un momento de gran fanatismo político. Da miedo pensar que la única alternativa a esa derecha que se dice en posesión de la razón pero que solo siembra el miedo sea una izquierda populista que, mientras proclama sus deseos de regeneración democrática, ha ido cayendo en los mismos errores que venía denunciando.

De un lado, dicen que necesitamos estabilidad. Estabilidad no hay mayor que la de la tumba, la del inmovilismo. ¿Nos venden siquiera eso? ¡No! Nos venden una "estabilidad" que está tan llena de reformas drásticas como la de sus enemigos: reformas que limitan la libertad para pensar y opinar mientras amplían la libertad para explotar al hombre y a la naturaleza. Son liberales como aquel que retrató Clarín en «La Regenta».

De otro lado, ofrecen cambio: un cambio arriesgado y temible; pero a la vez mantienen las raíces en la tierra podrida de este país.

A este lado de la raya, un régimen apoyado por Alemania y las agencias de calificación. Al otro, Venezuela y el bolivarismo.

¿Y en medio? En medio, el desierto. Leer «la Razón» es como leer el «Hola». pero leer el país es leer el periódico de ayer. El PSOE se ha retratado con el caso griego y con la ley antiterrorista, una ley de la cobardía y la vergüenza. Es fácil condenar a los terroristas cuando ya no son los de aquí, o cuando los de aquí ya hace tiempo que están convenientemente enjaulados y han dejado de darnos miedo. Es fácil también hacer la vista gorda cuando se indulta a otros asesinos que, al fin y al cabo, son gente respetable. No son de los nuestros: si lo fueran, nos habríamos manifestado ante sus prisiones. UPyD, el otro partido que se dice de centro, y al que en su día apoyé, es una inexplicable mezcla de fanatismo y racionalismo. Por lo menos, tiene cierta valentía.

Tratando de llevarse las migajas de esta ruptura de la vida cívica, de esta crisis de las democracias parecida a la que entre 1917 y 1939 sacudió el mundo, hay partidos que dicen estar a la derecha del PP (es decir, que pretenden no traicionar al pequeño empresario o al pequeñoburgués democristiano), como VOX; también ha nacido una coalición de partidos de izquierda que, sin embargo, ha cometido el error de permitir que en su seno se integre el cáncer de Izquierda Unida, un partido que ha demostrado sus corruptelas internas y su falta de previsión económica en diversos escándalos de los últimos años.

Así las cosas, solo veo dos soluciones, a cada cual peor: la guerra civil o la tercera guerra mundial. Gracias a la proverbial cobardía europea y a la inusual prudencia norteamericana, la segunda está lejos: al menos, no he oído que se haya enviado una flota a bloquear el Bósforo y proteger las aguas turcas y griegas ante la crisis de Ucrania. La primera, sin embargo, está cada día más cerca.

Una solución intermedia sería declarar al país colonia alemana o británica, y muerto el perro se acabó la rabia. La segunda opción parece más factible: no requiere sino ampliar las fronteras gibraltareñas. Pero, al igual que le pasó a Estados Unidos con Cuba en 1898, a España no la quiere nadie ni de colonia.

domingo, 25 de mayo de 2014

Ley d'Hondt for dummies

Hola, amiguitos. Como supongo que todos estaréis pendientes del resultado de la final de la Champions las elecciones europeas, os voy a explicar de forma muy, muy sencilla cómo se reparten los escaños en las elecciones.

Imaginad que yo invito a mis amiguitos al cumpleaños y vienen con sus familias. Tengo 8 pastelitos, para 8 personas: los García (Luis, Daniela, Ricardo, su mamá,  y su papá), los Pérez (Ana, y su mamá), y yo. ¿Cómo los dividiré?

En el cole aprendisteis todos que para esto no hay más que dividir. 8 pasteles, 8 personas... Tocan a dos... ¿verdad? ¡Pues no!

Los García, que siempre van en pandilla a todas partes, dicen que hay que usar la regla d'Hondt, como si esto fueran unas elecciones. Eso nos complica bastante la vida, porque nos obliga a sacar lápiz, papel, la calculadora y el iphone para llamar a un politólogo que nos lo explique. Después de reunidos los materiales, hacemos una tablita como esta:

Cocientes: 1 2 3 4 5 6 7 8
García: 5,00 2,50 1,67 1,25 1,00 0,83 0,71 0,63
Pérez: 3,00 1,50 1,00 0,75 0,60 0,50 0,43 0,38
Yo 1,00 0,50 0,33 0,25 0,20 0,17 0,14 0,13

En la primera columna van los nombres de nuestros amiguitos, y en las siguientes el número de personas que componen la familia, divididos entre uno, dos, tres, cuatro... idealmente hasta ocho, que es la cantidad de pastelitos de la que disponemos. Pero vamos a ver cómo no vamos a necesitar tantas columnas.

Empezamos repartiendo pasteles al que tenga el número más alto en la tabla. ¿Quién tiene el número más alto? ¡Los García! Mi amiguito Luis García se come el primer pastel. Después, tachamos ese número de la tabla:
Cocientes: 1 2 3 4 5 6 7 8
García: 5,00 2,50 1,67 1,25 1,00 0,83 0,71 0,63
Pérez: 3,00 1,50 1,00 0,75 0,60 0,50 0,43 0,38
Yo 1,00 0,50 0,33 0,25 0,20 0,17 0,14 0,13

Seguimos por el siguiente número más alto. ¿Quién lo tiene? ¡Los Pérez! Así que ellos también se llevan un pastel, que se come Ana Pérez.

Cocientes: 1 2 3 4 5 6 7 8
García: 5,00 2,50 1,67 1,25 1,00 0,83 0,71 0,63
Pérez: 3,00 1,50 1,00 0,75 0,60 0,50 0,43 0,38
Yo 1,00 0,50 0,33 0,25 0,20 0,17 0,14 0,13

El siguiente número más alto (el 2,50) lo tienen los García. Así que Daniela García se come un pastel.

Cocientes: 1 2 3 4 5 6 7 8
García: 5,00 2,50 1,67 1,25 1,00 0,83 0,71 0,63
Pérez: 3,00 1,50 1,00 0,75 0,60 0,50 0,43 0,38
Yo 1,00 0,50 0,33 0,25 0,20 0,17 0,14 0,13

A continuación, van los Garcóa de nuevo (1,67). ¡Ricardo se abalanza sobre su pastel!

Cocientes:12345678
García:5,002,501,671,251,000,830,710,63
Pérez:3,001,501,000,750,600,500,430,38
Yo1,000,500,330,250,200,170,140,13
¡Le sigue la mamá de Ana Pérez (1,50), que engulle el suyo disimuladamente!

Cocientes:12345678
García:5,002,501,671,251,000,830,710,63
Pérez:3,001,501,000,750,600,500,430,38
Yo1,000,500,330,250,200,170,140,13

Quedan 3 pasteles y ¡el próximo es para el papá de los García!

Cocientes:12345678
García:5,002,501,671,251,000,830,710,63
Pérez:3,001,501,000,750,600,500,430,38
Yo1,000,500,330,250,200,170,140,13

Por último, un triple empate y solo quedan 2 pasteles... ¿me quedaré sin pastel?

Cocientes:12345678
García:5,002,501,671,251,000,830,710,63
Pérez:3,001,501,000,750,600,500,430,38
Yo1,000,500,330,250,200,170,140,13


¡Ahora sé por qué los malvados García usan la Ley d'Hondt en todas sus fiestas! No es por la emoción que proporcionan a la hora de repartir el pastel, no... ¡es porque les toca más a ellos!

martes, 20 de mayo de 2014

Pequeño análisis de la propaganda electoral (II)

Continúo mi análisis de la propaganda electoral recibida en el buzón analizando lo que he recibido esta semana: Izquierda Unida (recibido el fin de semana, probablemente el viernes) y UPyD (recibido ayer u hoy... ¡como veis, no miro el buzón muy a menudo!).

Izquierda Unida (IU)

El mensaje de Izquierda Unida es breve y, ante todo, agresivo. Busca un culpable de que "la mayoría" estemos "pagando injustamente la crisis". Curiosamente releí el domingo un artículo sobre las elecciones cingalesas en los 80 que decía algo que se puede aplicar aquí: cuando hablamos de nuestras intenciones, somos lajja (equilibrados, moderados, pacíficos); cuando hablamos del adversario somos fieros. Pues bien, la publicidad de IU se mueve entre los dos polos: 1a- Nosotros: somos los paganos de la crisis. 1b- Ellos: nos han quitado nuestros derechos  2a- Ellos: tienen cuentas en suiza, han vivido por encima de sus posibilidades. 2b- Nosotros: luchamos por un país diferente. El párrafo tercero enlaza con el primero recordando que los derechos no eran concesiones, sino conquistas. "Es la hora".
Se parece al del PSOE en que no hay un programa claro, solo unas intenciones, aunque más concretas que en el partido socialdemócrata.

No se me da muy bien analizar imágenes, quizá porque soy miope, daltónico y otras cosas que no vienen al caso. Pero me llama la atención que este mensaje "fuerte" contraste con la fotografía que lo acompaña, en que los dos candidatos principales tienen una pose amable y sonriente, él con una americana informal y chaqueta desabotonada y ella con un fular y una camiseta de punto. La otra cara de la tarjeta de propaganda, que no reproduzco aquí, muestra a los 7 candidatos principales, casi todos con vestimenta informal, apoyando el lema "El poder de la gente" (esto, quizá, explica que su carta sea la única sin firma), que visualmente se traduce en una imagen en que se "hace piña" alrededor del candidato para mostrar que es un partido más o menos plural. Se echa de menos que se indique en esta carilla (en la otra sí se hace) si los candidatos proceden de IU o de los Verdes.

Unión, Progreso y Democracia (UPyD)

Carta UPYD
Continuamos con UPyD, un partido que tiene mis simpatías en algunos temas y me horroriza en otros. El mensaje del candidato se centra en presentar al partido como digno de confianza del votante (se dedica a ello los cuatro primeros párrafos) y posteriormente se presenta un programa más desarrollado que el de IU: aunque sigue siendo una declaración de intenciones, es un poquito más concreta. "superar la brecha entre una Europa de acreedores y otra de deudores" (en el texto se llama "solidaridad," pero según como se entienda podría ser democracia orgánica revisitada), acabar con los paraísos fiscales, asegurar los derechos de los trabajadores y planes de empleo para jóvenes y mayores, mejorar servicios, atender a situaciones de pobreza y precariedad asegurando suministros básicos, aprovechar recursos naturales. Una declaración que puede parecer un tanto naïf, toda vez que algunos de los derechos que propone van contra la constitución europea (la "carta otorgada" del Tratado de Lisboa limita la inversión pública en servicios que puedan ser prestados por empresas privadas) o no pueden ser regulados desde el ámbito europeo (como el de asegurar suministros).

La carta de UPyD es la más densa de los que he analizado hasta ahora. No la más extensa, porque creo que la del PP la superaba, pero esta contaba con el hecho de que, al estar dividido en dos mensajes de personalidades distintas, incurría en reiteraciones inevitables. Desde un punto de vista, esta densidad de la prosa de Sosa Wagner (casi tan densa como la de los artículos de este blog) puede aburrir al lector impidiendo la "comunicación". Desde otro punto de vista, muestra al lector el respeto que se merece, enviándole un mensaje reflexivo en un tono altamente formalizado.

El mensaje visual muestra al candidato apoyado en el hombro de la presidenta del partido, metáfora visual de su mensaje: "la unión hace la fuerza".

Por cierto, de todas las cartas que me han llegado, la de UPyD es la única que no poseía mis datos censales, sino que fue enviado al "elector" residente en mi dirección (lo que supone un gasto para el erario público: no todos los edificios están habitados por "electores" posibles). Sabía que se denegó el acceso a las direcciones postales del censo a los partidos pequeños en cierto momento, pero esperaba que aquellos que habían conseguido algún escaño pudieran contar con esa información...

Y ahora os dejo, que tengo que volver a estudiar mi examen de Antropología Política.

jueves, 15 de mayo de 2014

Pequeño análisis de la propaganda electoral...

A mi casa han llegado a lo largo de la tarde de ayer los envíos de propaganda electoral de PSOE y PP (a casa de mis padres ha llegado la de un tercer partido, pero no he estado pronto para hacerme con ellos). Es una buena ocasión para analizar (no sé si antropológicamente, lingüísticamente o simplemente desde el sentido común) los mensajes que los partidos envían al ciudadano, porque es un espejo de lo que empresas de mercadotecnia, partidos y sociedad española en general piensan sobre el españolito medio y su capacidad de movilización de cara a estas elecciones.

1. Ausencias importantes.

Del mismo modo que algunas antorchas en el entierro de César, en la carta del PP el nombre del candidato a a presidente de la comisión europea brilla por su ausencia. Y en la del PSOE cuesta encontrarlo y, desde luego, no aparece ninguna nota que explique su trayectoria. Es curioso, porque muchas de las decisiones europeas se quedan en la comisión y no llegan a pasar al Parlamento. Por ejemplo, según un documental que circula por la red (La mentira de las bombillas de bajo consumo en RTVE.es), la decisión de acabar con las bombillas convencionales, así como las cantidades límite de mercurio a incluir en las mismas, fueron aprobadas sin supervisión del parlamento europeo, a nivel de Comisión.  Así que, ya que por esta vez parece que se elegirá al Comisario Europeo que decida el grupo más votado (y no por arreglos políticos, compadreo, negociaciones sobre la nacionalidad del comisario, pactos Cánovas-Sagasta u otros arreglos revestidos de dudosa legitimidad democrática), sería un detalle que apareciera el nombre del candidato.
Mensaje del candidato del PP

Mansaje del presidente del PP

Mensaje de la candidata del PSOE
Otra ausencia importante es el programa electoral (¿El pro... qué?). Esa ausencia tiene un origen más difíciil de comprender para quienes no conozcan el márketing. Las cosas no se anuncian por lo que son, sino por las emociones que suscitan (algo que los literatos llamaríamos su lírica, pero que teóricos como  Christian Salmon llaman storytelling, traducible como "narración" o simplemente "mentira"). Para anunciar un café instantáneo, no podemos decir que se prepara en segundos (bueno, parece que desde hace unos años sí se puede), sino que nos lleva a un mundo mágico y extraordinario donde un pescador se enfrenta a un mundo hostil gracias a su taza de café caliente. Del mismo modo, bancos y compañías energéticas se anuncian con cualidades a menudo en las antípodas de su producto real. Así que no es de extrañar que, en lugar de programa, el PP proponga "seguir en la buena dirección", sin decir cuál es esa dirección ni por qué es buena: "Está en juego seguir avanzando o volver a la crisis", "el Partido Popular [tiene] la capacidad necesaria para [...] seguir construyendo la Europa próspera y solidaria (!) que queremos y defender tus intereses". Por su parte, el PSOE propone "un renacimiento del europeísmo [...] Recuperar la Europa con rostro humano a la que siempre hemos deseado pertenecer", sin indicar qué se propone para recuperar ese rostro humano.

2. El miedo a la abstención

Una de las principales diferencias entre los dos mensajes electorales es la importante presencia del miedo a la abstención en el mensaje del PP. Gran parte de la misiva (casi todo el espacio que firma Mariano Rajoy, y los primeros dos párrafos firmados por Miguel Arias Cañete) reflejan ese miedo. Más que a votar al PP, se anima al elector a votar ("Las decisiones que se adoptan en la UE tienen cada vez más incidencia en nuestra vida diaria", Cañete; "Más del 80% de las decisiones que se toman en Bruselas tienen impacto en nuestras vidas", Rajoy), y a procurar que el partido votado sea grande ("Hacen falta proyectos sólidos, sustentados por partidos fuertes", Cañete; "Sólo partidos grandes como el Partido Popular tienen capacidad para influir en la UE", Rajoy). Dejando aparte lo absurdo de algunos planteamientos (por ejemplo, lo importante no es cuántas de las decisiones que se toman en Bruselas afectan a España, puesto que casi todas deberían afectarnos; lo importante es cuánto de la legislación española está forzado por decisiones europeas), se hace evidente el miedo a que el electorado no vote.



3. El rostro humano

El mensaje del PSOE es en esto diferente, dejando el miedo a la abstención para un pequeño párrafo al final del texto. Se centra en atribuir a los partidos de derechas la deriva europea hacia el neoliberalismo, olvidando que dicha deriva es anterior a las últimas elecciones al parlamento europeo y procede al menos de la penúltima legislatura, si no de antes. Al fin y al cabo, ¿no fueron ambos grupos parlamentarios europeos los que eligieron a Durao Barroso presidente de la comisión? ¿No fueron ambos los que elevaron a presidente del Banco Central Europeo a quien, al elevar los tipos intentando evitar una inflación brutal, causó la ruina de tantas y tantas familias y pequeñas y medianas empresas? En fin, que el PSOE se ampara en el viejo truco de atribuir las culpas al otro ("o gobierna la derecha y los poderes financieros, o gobierna la izquierda para devolver Europa a los ciudadanos"), en un juego de enfrentamiento a dos bandas al que se ha acostumbrado al españolito. Aunque ha desaparecido la referencia a la necesidad de elegir un partido grande, ni siquiera se menciona la posibilidad de no hacerlo, con una arrogancia más sutil que la empleada por el PP, pero no por ello menos orgullosa.