domingo, 16 de enero de 2022

52 Retos 2022: 1. Carta desde el futuro

Este relato contesta al reto de escritura número 1 de los «52 retos de escritura para 2022» del blog literup.es, cuyo enunciado (lo que ellos, en correctísimo español, llaman prompt) es el siguiente: Has recibido una carta de tu yo del futuro, que te escribe de aquí a 30 años. ¿Qué te dirá?


Querido José:

Te hago llegar esta carta desde el futuro. La máquina del tiempo no me permite enviarlo más atrás de 30 años, así que no podré prevenirte contra tus errores de adolescencia y juventud. Tampoco quiero agobiarte con mis achaques de anciano próximo ya a los ochenta. Solo quiero darte una gota de optimismo. Las cosas no saldrán tan mal como piensas. Es cierto que donde yo vivo el hombre ha perdido sus derechos, las corporaciones son todopoderosas y la definición de "propiedad" ha cambiado para que nos hagamos a la idea de que lo nuestro no es nuestro, sino de la empresa que lo fabricó y nos lo alquila, o del estado que nos permite utilizarlo a cambio de nuestros servicios. Pero vivimos. Vivimos y una nueva generación, adaptada a estos nuevos tiempos, nos releva con un ímpetu y una energía que no encuentran obstáculo en lo que sus mayores consideramos una grave incomodidad.

Juan, Andrés, Adrián están bien, son felices y han encontrado su hueco en la vida. Tú también has encontrado un androide que cuide de tus achaques en tus años de vejez para que puedas continuar trabajando hasta los 90.

Así que no te desesperes. El futuro será extraño, pero estará vivo.

Un saludo,
José


(Comenzado el 5/1/22 y terminado el 16/1/22)

lunes, 3 de enero de 2022

Harrow: Las diez mil puertas de Enero

Portada y lomo del libro
Harrow, Alix E.: Las diez mil puertas de enero. Barcelona, Roca, 2021. 398 páginas. 24 cm.
ISBN:
978-84-18014-95-6
Descriptores IBIC:
FA, FM
Descriptores:
Fantasía, baja fantasía.

Enero Demico es una niña huérfana de madre que vive en la mansión del patrón de su padre, a quien aquel mantiene recorriendo el mundo en busca de objetos antiguos.

Un día, Enero ve como se abre para ella una Puerta, un lugar que conecta su mundo con otro. Y aunque esa puerta se cierra, la experiencia cambiará algo en ella.

Pero el cambio definitivo llegará cuando encuentre un libro llamado Las diez mil Puertas, que despertará en ella el deseo de buscar esos lugares donde las fronteras entre mundos son tan tenues, así como la siguiente pregunta: ¿quién está cerrando las puertas?

Con una exquisita ambientación a caballo entre el final del siglo XIX y el comienzo del XX (o entre Drácula y Huckleberry Finn) y una imaginación desbordante que crea mundos con una pincelada y nos retrotrae a los clásicos del género, la autora crea una historia sólida, sin cabos sueltos.

Aunque la relación amorosa entre Enero y Samuel parece inverosímil (ese amor sin esperanzas de correspondencia que se mantiene de los nueve a los diecisiete años, a pesar de una larga separación), la protagonista está bien construida y resulta humana en sus decisiones y motivaciones.

El narrador empleado es un doble narrador no fiable que, sin embargo, va ganándose la confianza del lector poco a poco, a pesar de las digresiones que marcan esos fragmentos en que la memoria infantil o la escasez de datos hacen dudar. Creo que este es otro de los aciertos de la novela.

El lenguaje es correcto, a veces un poco empalagoso, y solo he detectado cuatro o cinco erratas a lo largo de cuatrocientas páginas.

Una de las pocas cosas que chirrían en el libro es la constante referencia a Argosy, The Strand y colecciones de literatura de quiosco del mundo anglosajón. Cierto que ello le da un sabor de época especial, pero leído desde España uno se pregunta si sería publicable fuera del propio país una novela con constantes referencias a La Ilustración Española e Hispanoamericana, Ramón Sopena o la Editorial Calleja. Evidentemente, un autor estadounidense tiene garantizados varios cientos de millones de lectores que conocen, aunque sea de oídas, el género ínfimo norteamericano y británico de la Belle Époque.

Lo más destacable de la novela es que, siendo en sí misma una obra cerrada, abre puertas a la imaginación y al recuerdo de otras novelas que quizá llevan demasiado tiempo acumulando polvo en nuestros anaqueles. Y solo por eso merece la pena leerla.

domingo, 2 de enero de 2022

#PceudoCuentos 51: Huesos

(Intentaré participar en esta convocatoria usando el blog en vez de twitter).

Marco no me da jamón; sólo el hueso. De las costillas me da también los huesos, ya chupados. Si come pollo, ni huesos me da. Dice que por mi bien. Aparte de los huesos, me proporciona de vez en cuando un pienso naranja de extraño aroma. A mis compañeros de jaula les gusta, pero a mí me sabe demasiado artificial. Claro que a veces el hambre aprieta, y hay ocasiones en que el almuerzo de Marco no incluye huesos de ningún tipo.

Mi dueño anterior me daba pan duro, pero Marco no suele comer pan. La grasa de sus platos va directa al lavaplatos, ignorando nuestros ojos suplicantes. También dice que es por nuestro bien. Nosotros callamos, claro, para que no nos ponga el bozal. Observamos atentos cómo cambia el papel de periódico en que orinamos, y, cuando sale de la habitación, el más listo de nosotros lee la fecha y comenta, entre susurros, la mala suerte que tuvimos con el amo que nos tocó.

sábado, 27 de noviembre de 2021

Queja dejada en el portal de la seguridad social.

Lo que sigue es una queja que he presentado esta mañana, después de pelearme ayer con el deficiente sistema de administración electrónica. Probablemente gasté más de una hora de mi vida en configurar el ordenador.

El día de ayer ayudé a configurar un ordenador para un trámite electrónico (XXX) que exige la ejecución del complemento jnlp Prosafirma.

Dejando aparte la complejidad de la configuración necesaria para ejecutar estos complementos, hay que destacar que exigen el uso de la tecnología Webstart (javaws.exe), una característica exclusiva de Oracle Java JRE (carecen de ella otros JRE, como el OpenJava incluido en autofirma).

Desde 2019, Oracle Java requiere el pago de un canon para su uso comercial (es decir, en oficinas de la Seguridad Social, oficinas de atención al ciudadano, puntos de acceso a la administración electrónica en ayuntamientos rurales o gestorías), que dudo se esté pagando realmente por parte de la Seguridad Social.

Además, los complementos jnlp no son compatibles con los sistemas operativos linux, ni con Android.

Por ello solicito que cuanto antes cese el uso de applets jnlp (Prosafirma) y se migre al sistema de firma online de la administración pública, que funciona en todos los ordenadores.

Corolario: la presentación del propio formulario de queja me ha requerido varios intentos, pues la presenté en otro ordenador distinto, en el que por alguna extraña razón se me requería la contraseña del almacén de claves de firefox a pesar de que no estaba usando una clave de ese almacén, sino una clave almacenada en un fichero. Finalmente, he tenido que migrar a Edge.

miércoles, 17 de noviembre de 2021

La ficción del miércoles: Antes de que acabe el mundo

(Voy a intentar volver a los cuentos o poemas semanales. Deseadme suerte)

Antes de que acabe el mundo y seamos engullidos por la lava o sepultados por los mares o aplastados por los meteoritos o abrasados por el sol o acabemos desfallecidos por la falta de alimentos o infartados por una dieta rica en grasas saturadas o ahogados en un barquichuelo huyendo de nuestro país o aislados en casa a causa de una enfermedad misteriosa que quizá tengan los de fuera o quizá nosotros mismos,
antes que el sistema solar reviente o desciendan los extraterrestres de sus naves espaciales o nuestros aliados norteamericanos de sus aviones o los ángeles vengadores de ese cielo donde el Señor los estaba reteniendo en su infinita miseriordia,
antes de que la lluvia ácida destruya nuestros bosques y la lluvia radiactiva nuestras cosechas y las partículas menores de diez micras nuestros pulmones y los plásticos los de las tortugas y el fracking contamine el agua dulce de la tierra y el petróleo el agua salada de los mares y el cloro­fluoro­carbono destruya el agujero de ozono —beneficioso a diferencia del ozono troposférico—, y el monóxido de nuestra caldera nos provoque cianosis y muerte y el dióxido provoque el efecto invernadero, al igual que el metano de nuestra basura, nuestro ganado y en definitiva nuestros pedos, antes de todas esas catástrofes,
agarra fuertemente a esa persona que tienes cerca, a esa tan querida, a esa a la que
nunca le dijiste nada
y abrázala,
no seas necio.

sábado, 16 de octubre de 2021

Pérez Gallo: Los endemoniados de Yaguaramas

Portada de Los Endemoniados de Yaguaramas: representa el cadáver de un hombre negro. O al menos eso creo, porque soy daltónico y no distingo la sangre del barro en las fotos.
Pérez Gallo, Víctor Hugo: Los endemoniados de Yaguaramas. ¿Sevilla?*, Guantanamera, 2018. 141 págs. (*Sin depósito legal; la cuna que aparece es la de la empresa de servicios editoriales).
Precio:
13 euros
ISBN:
9788417104382* (no registrado en Base de Datos del ISBN español ni en el catálogo de la Biblioteca Nacional ni en la red REBECA)
Descriptores:
Ciencia Ficción - Ucronías - Cuba: historia (1875-1895)

Revisando mis elementos guardados de Twitter releí un artículo sobre afrofuturismo latinoamericano en el blog Libros Prohibidos y en él encontré esta microreseña:

«El cubano Víctor Hugo Pérez Gallo con su novela Los endemoniados de Yaguaramas propone una ucronía con toques de steampunk en la que Cuba se ha convertido en el país hegemónico del mundo, no se conoce la energía nuclear y utilizar combustibles fósiles es severa­mente castigado.»

Ante tal planteamiento, no pude sino invertir 13 euros en la compra de esta obrita que me ha sacado una sonrisa en ciertos momentos, me ha espantado en otros y me ha enseñado mucho sobre una parte de la historia de España y de Cuba sobre la que se suele pasar de puntillas en la península.

El planteamiento del libro es el siguiente: un maestro de escuela cubano escribe, en la década de 1895, su vida. Y al contárnosla nos dice que quien escribe esas líneas nació en 1979, casi cien años después. Los primeros capítulos se dedican a describir la vida en una Cuba ucrónica de finales del siglo XX, independizada en la guerra grande (1868-1878). Las hábiles maniobras políticas, económicas y diplomáticas de los sublevados convirtieron Cuba en un país moderno que poco a poco se convirtió en gran potencia mundial. Son muy interesantes las referencias a políticos cubanos, norteamericanos y europeos que toman decisiones contrarias a las que tomaron realmente, y despiertan en el lector las ansias de investigar sobre la historia de finales del siglo XIX y principios del XX para saciar su curiosidad.

Por otro lado, como en toda buena ucronía, hay una crítica en que se transparentan instituciones y grupos del mundo actual. Supongamos que los anarquistas se hubieran hecho con el poder, superando a los comunistas: ¿No habrían evolucionado a una especie de camisas pardas? ¿Y si los ludditas no hubiesen desaparecido a principios del siglo XIX, sino que su movimiento hubiera absorbido al socialismo naciente?

La segunda parte del libro cuenta cómo el protagonista es enviado al pasado con la misión de desmontar el mito histórico que sostiene al partido Anarquista en el poder. Se nos explica varias veces que nada de lo que pueda hacer cambiará el pasado, ya que el principio de consistencia de Novikov amortiguaría los efectos del posible cambio. Y, sin embargo, tras un relato muy detallado de la sanguinaria lucha de los demonios de Yaguaramas cuyo fanático líder es el protagonista, la historia de Cuba cambiará para ser la que conocemos hoy, excusa que finalmente habría explicado la publicación de esta obra como manuscrito encontrado.

El libro se lee de un tirón. Primero, por la sátira que destila el texto en sus capítulos iniciales. La imagen de computadoras-ábaco movidas a vapor, o de sociedades secretas que asesinan a los científicos que intentan buscar fuentes energéticas que desbanquen a al coque como fuente de energía son hallazgos memorables. Después, la abundancia de acción en los capítulos dedicados a la guerra nos mantiene atados al sillón, los ojos presos del libro. Hay algunas inconsistencias, eso sí: no existe el teléfono, pero existe la radio. Se habla continuamente de locomóviles, pero en un momento determinado irrumpe en escena un carro de policía con neumáticos de goma. Quizá sean pequeños despistes que pudieran haber arreglado unos lectores beta.

Porque lo malo del libro es que la edición es infame. Se han cuidado mucho la imagen de portada y la maquetación, pero han quedado errores en el uso de los signos de puntuación; faltas de concordancia que mezclan singular y plural, masculino y femenino; e incluso en la línea 13 de la página 102 se han pegado dos palabras al borrar parte del texto. Si añadimos a eso el hecho de que el ISBN no figure como registrado en ninguna base de datos, nos preguntamos qué trabajo ha hecho la empresa de servicios editoriales contratada por el autor o editorial.

Pero no dejen que lo expuesto en el párrafo anterior les quite las ganas de leer esta obrita que se lee con una mezcla de vértigo y maravilla y nos lleva a un momento en que, si la historia hubiera sido un poco diferente, quizá España no hubiera llegado a luchar nunca contra los Estados Unidos.

sábado, 9 de octubre de 2021

Re: Este 12 de octubre ¡descolonicémonos por los pueblos indígenas!

Estimados Sres.:
Vengo siguiendo a Survival International en las redes desde hace bastante tiempo, y como simple seguidor deseaba expresarles que me aflige su elección de la fecha del 12 de octubre para reivindicar la descolonización y el derecho de los indígenas no contactados. Ello es así por varias razones:
  • En primer lugar, la colonización no comenzó en 1492. Canarias, Madeira, Azores y otras islas azucareras, así como la costa africana fueron colonizadas antes. En Guatemala quedan mayas, pero ¿queda algún guanche en Canarias?
  • En segundo lugar, sin querer pretender (como a veces se hace) que la colonización española fuera inocente, no hay que perder la perspectiva de que fueron principalmente los criollos quienes abogaron por el exterminio de indígenas tanto en EEUU como en la América Latina.
  • Tampoco hay que olvidar que la figura del "buen salvaje" es un mito. Los propios aztecas ayudaron a Cortés a conquistar la ciudad de Tenochitlán, del mismo modo que franceses, españoles y británicos convencieron a los diversos pueblos nativos de la costa este de los actuales EEUU para que sirvieran a sus propósitos.
Quizá, mejor que recordar ese pasado lejano en que el derecho de gentes no existía, deberíamos recordar las matanzas perpetradas a partir de 1948, en que ya había un marco legal: la Declaración universal de los derechos humanos y la Convención internacional para la persecución del delito de genocidio. A pesar de ese marco legal, se arrojaron bombas atómicas sobre los polinesios, prosiguió la separación forzosa de los hijos de nativos en Canadá y Australia, se toleró el Apartheid, se dejó que grupos terroristas acabaran con la vida de indígenas en todo el cono Sur —con la inestimable ayuda de gobiernos que metían en el mismo saco a los guerrilleros y a sus víctimas— y un largo etcétera.

Atentamente,
José G. Moya Y.