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martes, 26 de mayo de 2020

Hoy es martes pero esto no es un cuento: Pido disculpas

Todos sabíamos que en algún momento iba a llegar el día en que alguien nos pidiese responsabilidades por cómo hemos actuado ante casos de fuerza mayor. Había que elegir entre dos males. Parece que no elegí el adecuado. Por ello, he enviado un mensaje a mis alumnos pidiendo disculpas. Este es el contenido de dicho mensaje, con alguna corrección de estilo posterior. Si desea conocer el mensaje original, puede pedírmelo en la dirección de correo electrónico que está disimulada al final del mensaje pero aparece claramente al final del mismo.

Estimados alumnos:

Desde el principio he sido consciente de que recibir vuestros mensajes en mi dirección de correo personal era lesivo contra vuestra intimidad, justo del mismo modo en que lo era contra la mía. Pero si he usado el correo personal ha sido por las siguientes razones:

1) En primer lugar, porque el correo de educamadrid no funcionaba. Varios de vosotros lo habéis comprobado: mensajes que se pierden, que rebotan sin avisar al remitente ni al destinatrario, etcétera.

2) En segundo lugar, porque, como muchos de vosotros no tenéis ordenador en casa, solo móviles, e incluso compartís vuestro terminal con otros miembros de la familia, la manera de optimizar recursos en vuestras casas era permitiros hacer las tareas en el cuaderno y mandar las fotos por correo.

¿Por qué por correo y no a la nube de educamadrid o al servidor de moodle? Porque carecíais de usuario de educamadrid, ya que para activar vuestro usuario se tendría que haber autorizado en un formulario impreso ANTES de que se cerrase el centro (algún técnico me habló de la posibilidad de pediros fotos de ese formulario, pero si cualquiera puede falsificar la foto de un famoso, está claro que falsificar la foto de una firma no debe de ser mucho más difícil).

Y bien, ¿qué problema hay con las fotos? El correo electrónico es compatible con un estándar de 1982, y por ello no está pensado para enviar imágenes. Estas son empaquetadas en un formato especial en el que abultan un 50% más en el servidor. Una foto "pequeña" de 4 megas hecha con un Samsung abulta 6 megas en mi ordenador.

Y educamadrid no solo tiene una cuota de espacio muy baja, sino que además para los profesores es imposible conocer cuánto espacio de cuota nos queda en el servidor.

3) La tercera razón de que emplease mi cuenta personal de gmail era la necesidad de mantener archivados todos vuestros mensajes, puesto que constituyen material evaluable. Desde el correo web de educamadrid no se puede solicitar la descarga de un archivo de los mensajes; se puede hacer en algunos clientes de correo electrónico, si se acierta con el adecuado. En cambio, en gmail se puede pedir una copia de todo el buzón cada dos meses.

4) Además, hasta que el 16 de abril, un mes después del cierre del centro, la consejería de educación me otorgó una licencia de office, los recordatorios de webex usaban mi cuenta PERSONAL de office, puesto que webex se integra con el calendario de outlook, pero no con el calendario DAVx usado por educamadrid.

5) Lo mismo sucedía grosso modo con los mailings. Hasta que tuve la cuenta corporativa de office (recordad: un mes después) tuve que programar una macro de mailing para poder enviar los mensajes con vuestras notas desde excel con el correo de educamadrid (word los envía usando outlook, es decir, una cuenta de hotmail/outook/microsoft). Mi primer mensaje sin usar esa complicada macro fue un auténtico fracaso, porque aunque estaba usando word con mi cuenta de educamadrid, outlook os envió el mensaje desde mi cuenta personal, exponiendo otra de mis direcciones de correo. Muchos compañeros emplearon hojas de cálculo de google. Yo no las usé para no darle a google vuestras notas. Claro que al usar una cuenta corporativa de Microsoft y guardar vuestras notas en la nube estoy dándole vuestros datos a Microsoft. LOS TÉRMINOS DE LICENCIA DE MICROSOFT DICEN CLARAMENTE QUE MICROSOFT SE RESERVA EL DERECHO DE HACER USO DE CUALQUIER DATO EN SUS SERVIDORES, Y NO APARECE NINGUNA EXCLUSIÓN EXPLÍCITA PARA CUENTAS CORPORATIVAS.

6) Por todo ello, consideré que, en lugar de usar una cuenta de correo de educamadrid que fallaba más que una escopeta de feria, era más razonable

7) Durante todo este tiempo, he tenido cuidado de usar copia oculta (CCO:/BCC:) para enviar cualquier correo que fuera dirigido a más de una persona. Podría haber creado un grupo de correo. Es más, podría hasta haberos dado una cuenta de correo en mi propio servidor, donde tengo un Moodle más fácil de utilizar (al menos para los profesores) que el de educamadrid. Pero no lo hice, porque sabía que ello era lesivo para vuestra intimidad. De hecho, tengo mi servidor cerrado hasta que tenga dinero para contratar un gestor de datos.

8) En conversación con un técnico de informática de la Comunidad de Madrid les expuse los problemas 1, 2 y 3. Básicamente, se lavaron las manos. Hoy nos han llegado instrucciones de la Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid prohibiéndonos el uso de direcciones personales de correo electrónico.

Por tanto, a partir de ahora dejaré de enviar y recibir mensajes en ⋔∅∁·liαmg☺ἀΥ⊙m∋∫oj. Usad solo este correo. Os pido perdón por haber estado usando mi correo personal y los vuestros. Un abrazo a todos. Os deseo salud para vosotros y los vuestros.

Atentamente,

José Gabriel Moya Yangüela



P.D. Consecuentemente con la decisión del delegado de datos de la Comunidad de Madrid, dejaré de usar mi teléfono personal para contactar con los alumnos. Cerraré asimismo los grupos de telegram y de whatsapp (aunque en estos los alumnos han entrado libremente y por su propia voluntad, como diría el conde Drácula). Pensaré también si cerrar el Padlet donde recuerdo las tareas a los alumnos y dejaré de usar formularios de google para solventar el problema de que el módulo "lección" de moodle mezcla las sesiones de los usuarios anónimos. Vaya, ¡vacaciones!

jueves, 22 de septiembre de 2016

Rosa triste

Bajo desde mi barrio hacia el río. Elijo como siempre el lado del cementerio. Al otro lado de la carretera, la acera del parque, barrida diariamente por los barrenderos o quizá cuidada por los viandantes. A este lado, tierra y gravilla sembrada de bolsas de plástico, botellas de agua, latas de cerveza y octavillas. Animalillos que no llego a ver corren bajo la hojarasca ocultándose de mí, sabandijas temerosas del depredador más peligroso. De repente ante mis pies aparece una rosa amarillenta marchita y fúnebre caída de algún ramo o traída por el aire desde un jardín silencioso y definitivo.

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Perdon por  las posibles faltas, escribo desde un móvil...

martes, 27 de enero de 2015

Locos y niños

Subo al metro en la estación de Aluche. Frente a mí una madre y su niña pequeña. Esta juega con un cartón en que su fotografía aparece rodeada de barras oblicuas a modo de un aspa que apunta hacia el centro. Reconozco el cartón. Lo usaron en la comisaría cuando me renové el pasaporte hace un mes. En su juego, la niña simula leer el cartón, aunque seguramente su edad no se lo permita. "No pueden pasar los pobres". La madre la mira con un gesto de bochorno y parece decirle "ya cállate", pero mi daltonismo me impide ver si su broncínea piel se enrojece. Dicen locos y niños la verdad: No pueden pasar los pobres.

viernes, 5 de julio de 2013

Capricho...

Se me hace inconcebible que, en Julio y Agosto, el parque del Capricho siga abriendo exclusivamente en fines de semana... En muchas poblaciones, las atracciones turísticas que en temporada baja abren en fin de semana, abren todos los días en Semana Santa, Julio y Agosto. Es cierto que pocos turistas de fuera de Madrid visitarán ese parque, pero ayuda a ello (además de la lejanía, de parque cercano a IFEMA y al aeropuerto pero alejado de hoteles baratos y atracciones para turistas) la limitación de los horarios. Ayer, paseo desde El Capricho hasta el IFEMA por la Avenida de La Alameda de Osuna, la Avenida de Aranjuez y el parque Juan Carlos I. Las fuentes del parquecillo (parquecillo por la escasez de árboles, no por su extensión) que hay entre Avenida de América y Avenida de Logroño funcionaban perfectamente. Las del parque Juan Carlos I (más desprovisto de arbolado que el anterior) no funcionaban. Algún día habría que hacer un mapa de fuentes de agua potable de Madrid, aunque seguro que alguien ha tenido ya la idea.

lunes, 3 de diciembre de 2012

La fábula del conde bebedor

El conde bebedor quería organizar una fiesta, y no sabía cuánto vino comprar. Así que llamó a la princesa Ana, y le preguntó:
 —Princesa, princesa, ¿a tí el vino te embelesa?
 —No, conde bebedor. Las princesas toman mera agua de fresas.
Después llamó a la duquesa:
—Duquesa, duquesa, ¿en la orden de san Tomás profesa?
—No, conde bebedor. Las duquesas toman mera agua de fresas.
A continuación, llamó a la marquesa y le preguntó:
—Marquesa, marquesa, ¿tú bebes como una posesa?
—No, conde bebedor. Las marquesas toman mera agua de fresas.
Finalmente le preguntó a su mujer, la condesa:
—Condesa, condesa, ¿Empinas la bota bien tiesa?
—No, conde bebedor. Las condesas toman mera agua de fresas.
Así que el conde encogió sus hombros, encargó una buena provisión de agua de fresas y una pequeña botella de vino para él.
Pero el día de la fiesta nadie bebió agua de fresas, y el buen conde tuvo que mandar a toda prisa a los criados a las bodegas más próximas porque todos se quejaban de la falta de vino.
Moraleja: si haces una pregunta indiscreta, no esperes que te contesten con la verdad.

Pues bien, según ha llegado a mis oídos, a los sucesivos responsables ambientales de España les ha pasado como al conde: preguntaron a la industria cuánto contaminaba, para saber qué límites negociar en Europa. Nadie quiso quedar de contaminador ni de guarro, y todos dijeron que aquí la mierda era tan pura que olía a fresas.

Sin molestarse en comprobar la afirmación, o quizá sin medios para ello, el gobierno sacó pecho, se jactó de defender los límites más estrictos, y luego, al llegar el momento en que por fin debíamos acatar aquellas normas negociadas desde la jactancia, la industria nacional se ha sentido como aquel que acude a una invitación en un restaurante de postín y luego comprende que ha de pagar su cubierto. No se pueden cumplir los límites de emisión, porque hemos propuesto unos límites inalcanzables. Y luego llegan las multas, las exigencias de actualizar tecnologías en plena crisis... Y es que si uno no quiere pillarse los dedos, es mejor que deje de jugar con la puerta.

viernes, 15 de julio de 2011

Haití y la Rusia comunista en el Caixaforum.

De vuelta de un recado en el Instituto, visito dos exposiciones en el Caixaforum: «Haití, 35 segundos después» y «Construyendo la revolución: arte y arquitectura en Rusia».

De la primera (que no trata la realidad inmediatamente después del terremoto, como su título parece dar a entender, sino que trata de documentar la labor de las ONG durante varios meses) agradezco que se haya limitado la cantidad de imágenes espeluznantes, dejando cierto espacio para la esperanza. Así, junto a funerales, rezos sobre las ruinas de la catedral o imágenes de hombres rebuscando entre los escombros vemos a los jóvenes mutilados que siguen practicando el fútbol, fotografiados por Emilio Morenatti, o a dos niños que juegan con pompas de jabón multicolores, fotografiados por Marta Ramoneda.

Esta es, quizá, la fotografía que más me ha gustado de la exposición, tanto por el aspecto técnico (no debe de ser fácil conseguir que las irisaciones del jabón se impresionen sobre la fotografía) como por la sensación de alegría que transmite.

En cuanto a la exposición sobre arte y arquitectura en Rusia, está compuesta por seis tipos de materiales: escultura (dos en total, de las cuales una es en realidad una maqueta), dibujo constructivista, maquetas de edificios (creo recordar que en total eran tres), fotografías de edificios procedentes de archivo y fotografías de edificios tomadas en época moderna (1992-2000) por Richard Pare. A esto se añaden audiovisuales del mismo autor de las fotografías modernas.

Las fotografías muestran la concepción de los espacios, tanto los espacios utilitarios como los monumentales, de los arquitectos rusos, y añaden una curiosa excepción: un edificio privado que uno de los arquitectos pudo edificarse en pleno Moscú. Se insiste en que las líneas son en general las de la arquitectura norteamericana más vanguardista de la época, pero con mayores concesiones al utilitarismo.

Realmente sería interesante una exposición que comparase el arte de las diversas utopías de los años veinte, treinta y cuarenta, desde el democrático sueño americano hasta los regímenes comunistas y fascistas. No sé si, de la misma manera que se ha documentado hasta la saciedad la arquitectura rusa de la época, incluyendo no sólo bloques destinados a funciones de representación sino también viviendas populares, se habrá documentado fotográficamente la labor del Ministerio de Vivienda franquista: esos curiosos bloques miniajardinados que vemos en numerosos pueblos de España y en los barrios obreros de muchas ciudades.

Por otro lado, respecto a los detalles técnicos de la exposición, me ha fascinado que en casi todos los casos las fechas de las cartelas correspondientes a las fotografías antiguas corrigieran las de los archivos (en algún caso de forma claramente justificada, como cuando se trataba de tomas de un edificio que se sabía construido más tarde, pero en otros casos sin justificación aparente), y que los materiales empleados en una escultura fueran «lápiz sobre papel» (en escultura, en todo caso, supongo que sería «grafito Y papel», pero además la escultura en cuestión tenía un elemento dúctil que necesariamente debía ser metálico o textil, en ningún caso grafito).

En cualquier caso, si estáis ociosos en Madrid, como yo, os recomiendo que vayáis a visitarla.

Más información


Haití, 35 segundos después
Caixaforum Madrid, hasta el 2 de octubre 2011
Construir la revolución
Caixaforum Madrid, hasta el 18 septiembre de 2011.

lunes, 17 de enero de 2011

I love the smell of Valdemingómez in the morning

De todas las formas de contaminación, son los olores la que más molesta al ciudadano. Eso explica, por ejemplo, que en España en todas las ciudades de tamaño mediano o grande se recoja la basura todos o casi todos los días, cuando en otras latitudes, donde tarda más en descomponerse, se recoje con una frecuencia menor. No es la basura lo que nos molesta, sino su olor.

Sin embargo, la contaminación por olores es quizá la más difícil de prevenir. No existe, por ejemplo, un "medidor de olores". No hay pruebas objetivas para cuantificar la aparición de aromas, acaso porque, aunque se conoce qué substancias los producen y estas se pueden cuantificar, son demasiadas. Tampoco se conoce de ningún especialista en catar malos olores. "Unas buenas ratas, señora. Cosecha del noventa y ocho". ¿Será esa la razón de que, aun conociendo cuáles son los vientos dominantes de una zona, y sabiendo que cierta industria producirá sustancias volátiles pestilentes, se permita ubicar la industria en un foco desde el que arrojará sus efluvios hacia masas de población?

Nos queda una esperanza. Los olores, como hemos dicho, son difíciles de objetivar. Lo que a uno le gusta, a otro le disgusta. Hay gente, por ejemplo, que aromatiza sus establecimientos con el vomitivo olor a plástico y tapicería de los automóviles nuevos, con la esperanza de estimular a los compradores. Igual que en la comida y bebida hay un "gusto adquirido", existe también un "olfato adquirido", gracias al cual sustancias como el vinagre, el roquefort o la gasolina nos pueden oler bien. Incluso el hedor del estiércol puede despertar en nosotros recuerdos de bucolismo campestre. No olviden a aquel personaje de Apocalypse Now, que amaba "el olor del napalm por la mañana", porque el napalm "olía a victoria."

Es posible que, gracias a la costumbre, sea "gusto adquirido" o "cansancio olfativo", deje yo de percibir (o incluso aprecie) ese aroma, entre vómito y gas, entre fecal y plástico, que despide la incineradora de residuos de Madrid. Pero al menos, me cosuela que sólo huela así en el barrio donde trabajo, un barrio plagado de viviendas ultramodernas y premiadísimas donde, gracias a Dios, no vivo.

domingo, 16 de enero de 2011

Contradicciones de los partidos de la derecha

Que los partidos de la izquierda cometen numerosas contradicciones en el conflicto realidad/ideales, es algo que todo el mundo conoce, y que se utiliza a menudo como arma arrojadiza contra quienes se denominan a sí mismos progresistas.

Lo que a veces no se comenta, quizá porque la coherencia es un valor de izquierdas, es que tampoco los partidos de derecha son capaces de mantener sus ideales.

Dos ejemplos "de cajón" en los dos últimos meses, en el PP de Madrid.




1) Autorización de la venta nocturna de alcohol. Aprobada por consenso de PP y PSOE.

No es que me vaya a quejar porque se autorice la venta nocturna de alcohol, pues ello me permitirá volver a improvisar alguna que otra fiesta nocturna. Pero realmente se trata de una traición a un ideal de la derecha. La venta nocturna de alcohol representa un ataque a los valores familiares, pero se ha debido autorizar por las presiones de los empresarios (lo que, al fin y al cabo, no choca demasiado contra los valores de la derecha, que acepta cualquier tipo de libertad siempre y cuando sea meramente económica) en un contexto en que Comunidad y Ayuntamientos necesitan mejorar sus fuentes de financiación —y las licencias de venta nocturna de alcohol son una evidente fuente de financiación de los ayuntamientos—.

Resulta curioso pero esclarecedor que esta medida se haya tomado a la vez que la Comunidad pasaba el marrón de las sanciones del botellón a los ayuntamientos Por supuesto, para la Comunidad no era un marrón, sino una simplificación de trámites... ¡ya que ahora todos los trámites los tendría que hacer la entidad local, en el caso de ciertos ayuntamientos falta de personal y recursos, y demasiado cercana al ciudadano como atreverse a sancionarle!

La justificación ética: que sólo las grandes cadenas venderán alcohol y que sólo lo harán en las zonas libres de botellón. A la primera premisa opondré que mi primer botellón, a los 18, fue con mercancía comprada en un Seven-eleven, es decir, en una gran cadena con licencia para la venta de alcohol. A la segunda, que los parlamentarios madrileños olvidan que el botellón puede "moverse" buscando las zonas donde se venda alcohol. Intencionada o intencionadamente, el partido que se define como adalid de la familia está traicionando con esta medida sus ideales familiares; pero no importa, pues su cómplice en esta medida, el partido "de los obreros", está defendiendo a la vez al gran capital (grandes empresarios frente a pequeños empresarios) y a lo que históricamente vio como una lacra de los obreros, el alcohol.




2) Eliminación del metrobús.

El metrobús de Madrid es un billete combinado que permite hacer hasta 10 viajes en metro (incluyendo transbordos) o en autobús (sin transbordos). Hasta el año 2009, un metrobús costaba lo mismo que 6 billetes de un solo viaje de metro o autobús, lo que lo hacía muy ventajoso.

Además, a diferencia de otros billetes, el metrobús permitía su uso colectivo (es decir, servía para 10 viajes de un viajero, o para un viaje de 10 viajeros). Es decir, era un billete muy apropiado para viajes en grupo (excursiones escolares donde no todos los niños tuvieran abono, grupos de turistas en Madrid, etc.)

En enero de 2010, en un contexto de inflación-cero, el precio del metrobús se elevó a la vez que se mantenía el precio del billete sencillo, de forma que un metrobús valía lo mismo que nueve viajes. Es decir, la proporción rentabilid/riesgo se redujo, pues aumentó el "riesgo" (no tener que hacer 9 viajes sino menos, y que por lo tanto el metrobús no fuera rentable para el usuario).

En enero de 2011, el precio del metrobús se ha vuelto a elevar, manteniéndose de nuevo el precio del billete sencillo, con lo que el "riesgo" ha subido: si el usuario no hace por lo menos 10 viajes, no le sale rentable comprar el metrobús.

En conversaciones informales, personas relacionadas con la gestión de los transportes me han confirmado que el objetivo es eliminar el metrobús, y sustituirlo por el abono transportes o por "tarjetas inteligentes" prepago, como en otros países.

El problema es que, al tomar esta medida, el Partido Popular que gobierna en Madrid (tanto en la Comunidad, propietaria del Metro, como en el Ayuntamiento, propietario de los autobuses) está eliminando el único billete familiar que permitía a un padre, una madre y sus hijos compartir un único pasaje durante una visita a Madrid. Ahora, para lo mismo, tendrían que comprar billetes individuales, o bien comprar tarjetas turísticas de transporte de un solo día, una opción mucho más cara.

Donde antes una familia de 4 miembros que desease hacer un trayecto de ida y vuelta podía gastar sólo el equivalente a 6 billetes, ahora tiene que pagar al menos el equivalente a 8 billetes: si intentan ahorrar con un bono, pagarán más. Por tanto, el PP está de nuevo traicionando su ideal de respeto a la familia al tomar esta medida.




Quizá un análisis etic-emic mostrara que desde el punto de vista "emic" el PP cree estar defendiendo la tradición y ayudando a las familias, del mismo modo que el PSOE cree auxiliar a los obreros y avanzar hacia el progreso. Pero desde el punto de vista consecuencialista, el resultado de la política del PP es, a menudo, una amplia destrucción de las relaciones familiares y de las tradiciones que el partido de derechas dice defender.

sábado, 27 de noviembre de 2010

Firma electrónica: sugerencia dejada en el Ayuntamiento de Madrid

RESUMEN: Si va a operar electrónicamente con el ayuntamiento de Madrid, asegúrese de que (1) La firma "AC Raíz DNIE" está instalada en Explorer y en Acrobat. (2) Si usa un lector de DNI electrónico, debe ejecutar Acrobat como administrador.

Después de que mi hermana hiciera una sugerencia sobre la no discriminación por causa de la diéresis en los formularios electrónicos del Ayuntamiento de Madrid, recibió recientemente una contestación diciéndole que el problema había sido solucionado.
Así que decidimos enviar la instancia que nos había dado el problema (una solicitud de poda, aunque sospecho que, en realidad, la temporada de poda ya ha terminado)

Sin embargo, el proceso ha seguido dando errores:

En primer lugar, un error que impedía firmar documentos porque acrobat (como explorer) no incluye la firma raíz del DNI electrónico.

El error se ha podido solucionar utilizando una vía un tanto complicada: Usar Avanzadas => Herramientas de Seguridad => Nuevo contacto para incorporar el "AC Raíz" del DNI electrónico y después editar sus opciones para convertirlo en autoridad de confianza.

En segundo lugar, un error de seguridad (error 2148532334: "El usuario canceló la operación") producido porque nuestro driver de DNI electrónico debe ejecutarse como administrador (a pesar de que tenemos la configuración de usuarios de Vista deshabilitada para evitar los molestos cartelitos de autorización de credenciales, algo ha debido de volverla a activar).

Así que, en lugar de hacer clic en el pdf (que habíamos, afortunadamente, grabado tras los primeros intentos desesperados), hemos tenido que hacer clic derecho en Acrobat para ejecutarlo como administrador, y abrir después el pdf.

A pesar de todo, en la fase de envío no he podido esquivar un último error, así que he enviado al Ayuntamiento de la Villa (y dizque también Corte) pidiendo que se simplifique todo esto...

En el día de hoy he tratado de enviar una solicitud de poda usando un formulario electrónico.

En el proceso me he encontrado con varios problemas, algunos con solución obvia (actualizar a acrobat 9) y otros con solución nada obvia (instalar el AC raíz del DNI electrónico en acrobat --ya estaba en explorer--, instalar el AC raíz de la FNMT en acrobat --ya estaba en explorer--, ejecutar Acrobat como administrador).

Las soluciones "no obvias" que gracias a conocimientos avanzados he podido intuir me han permitido ir eliminando errores durante la fase de firma, pero, a pesar de todo ello, he seguido sin poder enviar el formulario, en un último error durante la fase de envío del documento firmado.

Y digo yo, ¿no podrían hacer un formulario tipo texto y que fuera el servidor el que, utilizando SSL, firmase el documento? Soy profesor, y con mi certificado digital firmo transparentemente las notas de mis alumnos en los servidores de la comunidad de madrid. Así que no debería ser muy difícil implementar algo parecido, y que el usuario no tuviera que ir metiendo el AC raíz en el explorer, en java, en el acrobat... ni usar una versión concreta de java o de acrobat.


En definitiva:
La firma electrónica sigue siendo un fiasco. En muchas administraciones funciona mal. Así que, personalmente, NO os recomiendo que uséis medios electrónicos para comunicaciones críticas con la administración, ni que os hagáis una cuenta de correo para la DGT, ni nada parecido.
(Nota del 24/2/2014: más recientemente he escrito un tutorial para resolver los problemas más comunes con la firma electrónica).

lunes, 26 de abril de 2010

Mira Nero de Tarpeya...

Creo que ya lo cité en otro artículo: "Mira Nero de Tarpeya / la Roma cómo se ardía / gritos dan niños y viejos / y él de nada se dolía."

Camino al Hipercor (creía necesitar cartuchos para la impresora y además recordé que allí venden Ambar Export, casi tan buena como la Voll Damm pero más barata y con menos alcohol) me cruzo con una multitud. ¿Qué miran? Un par de camiones de bomberos maniobrando junto a un Lidl del que sale un chorro de humo.

(Curiosamente, sobre la tienda había un cartel anunciando su inminente cierre. No me gusta aventurar hipótesis maliciosas, pero eso es bastante sospechoso...)

miércoles, 27 de enero de 2010

Mampara-invernadero


Mampara-invernadero (DSC00106)
Originally uploaded by jose_m0ya.
Señor Alcalde de Villa y Corte: Es cierto que según el refrán hay nueve meses de invierno en Madrid, pero también lo es que los tres de infierno se están prolongando últimamente hasta bien entrado octubre.

Por eso ruego a S.E. que se plantee si, dejando aparte la estética, son convenientes para el agosto matritense unas mamparas trasparentes cual pecera cuyo techo translúcido apenas proyecta sombra.
Suyo afmo.,
Su seguro servidor,
José G. Moya

miércoles, 3 de junio de 2009

Las Torres


Las Torres
Originally uploaded by jose_m0ya.
En algún momento de Mayo di un paseo con mi hermana por la Avenida de Asturias, y al llegar al Parque de la Ventilla descubrí esta magnífica perspectiva de las cuatro torres. Lamentablemente, no llevaba cámara de fotos, aunque sí un móvil con el que tomé una foto bastante mejorable. Si alguno de vosotros quiere ver este paisaje, que se de un paseo por alguna de las avenidas que van desde Plaza de Castilla hacia el Oeste de la ciudad.
Si tenéis suerte, podréis ver también las cocheras de la Renfe, en Av. de Asturias con San Aquilino... lo malo es que el guardia no deja tomar fotos, por eso de la seguridad...


Ver Madrid con ojos de turista II- De Plaza de Castilla al Parque de La Ventilla en un mapa más grande

domingo, 11 de enero de 2009

Más nieve en Madrid

A pesar de lo que decían mis compañeras de trabajo el otro día, me constaba que había cuajado alguna nevada en Madrid desde marzo de 2004, momento en que comencé este blog. Efectivamente: mirando las estadísticas, he visto que alguien, buscando "nieve madrid extraño" en Google ha entrado a un viejo artículo llamado Nieve en Madrid en el que comento una nevada anterior, en febrero de 2005. Como en la ocasión actual, se habló de imprevisión, lo que indica que los Ministerios de Fomento y Consejerías de Obras Públicas de este país se suelen cubrir de gloria sea quien sea el titular.

Gracias a los datos con que nos estuvieron bombardeando el viernes, puedo corregir las impresiones impresiones infantiles de las que os hablaba en el artículo citado: mi último invierno en Madrid fue, por lo visto, uno de los más abundantes en nieves; por eso, a mi llegada a La Rioja, me pareció que allí nevaba poco.

domingo, 12 de octubre de 2008

Varios del transporte público

Si el ejemplo de cachondeíto ferroviario es ese cartel que dice "Martillo rompecristales: rompa el cristal para coger el martillo", no hay recochineo en el subte mejor que el cartel "Apertura fácil / Easy to open" de las puertas de vidrio de algunas estaciones (por ejemplo, Atocha).
Y es que para abrir una de esas puertas necesito adquirir una inclinación de 60° respecto de la horizontal (-30° respecto de la vertical) para proporcionar a la componente horizontal del vector de fuerza 1/2 de mi peso —cos (PI/3)—, es decir, unos 40 Kp (alrededor de 392,24 N). No me imagino a ninguna viejecita capaz de desplazar 40 kilos con la fuerza de su brazo, así que lo de "easy to open" se lo debería haber metido el diseñador por salva sea la parte.

* * * *


Llama mi atención a menudo el hecho de que las estaciones de metro y ferrocarril estén diseñadas con el culo. Un ejemplo de ello (aunque mis conocidos zaragozanos siempre lo nieguen) es la estación de Zaragoza, que tiene el acceso peatonal en el extremo opuesto al control de viajeros. Imaginemos que usted viaje en cabecera del tren: debe usted ir a la zona de cola, pasar el control de embarque y volver a cabecera. Para alguien que, como yo, a menudo camina con paso de legionario y zancada de Bolt, no es un gran problema, pero imagínense a la viejecita mencionada más arriba. Moneo me cae mal, pero por lo menos diseñó Atocha de manera racional. Otros arquitectos, en cambio, olvidan hacerlo.

Algo similar ocurre en estaciones de metro de Madrid y sus alrededores. Que un largo recorrido por superficie en Plaza Elíptica (salir por la salida de Marcelo Usera y cruzar cuatro semáforos para llegar a la esquina de La Vía con Oporto) cueste menos que hacer el recorrido equivalente por debajo de tierra tiene delito, pero puede explicarse por la preexistencia de una serie de túneles que había que esquivar; que en San Fernando de Henares la estación esté ubicada a espaldas del ayuntamiento, necesitándose un largo pasillo de salida que lo rodea, y que además esté sobredimensionada en sus vestíbulos (frente a lo escueto del andén) sólo puede explicarse por el hecho de que los arquitectos no van en metro.

También, claro está, por aquello de "cuanto más grande, mejor": más tamaño, más dinero a repartir entre los comisionistas.

* * * *


En realidad, el gran problema del transporte público es que sólo se ha potenciado una vez era imposible la competencia con el privado. Antes de que se entrara en esta sociedad del stock cero, en que si el público no compra coche nuevo todos los años hay que mandar a media España a la calle, no hacía falta invertir en transporte público porque quien no tenía coche se veía obligado a ir en tranvía, autobús, metro, tren.
Ahora, el transporte público sólo puede competir ofreciendo velocidad y comodidad, pero es imposible que la ofrezca a quienes se han criado con el volante en la mano. El urbanismo en superficie, los PAU, esos otros PAU —pero de lujo— generados por las recalificaciones, los polígonos bancarios, telefónicos o judiciales, el Simcity, en suma, son un gran impulso al transporte privado. Y quien ve que puede llegar al trabajo en 10 minutos empleando el automóvil no puede ser fácilmente persuadido para caminar el mismo tiempo por el interior de una estación de metro hasta llegar a su convoy.

Y los políticos, que por un lado parecen fomentar la cultura de lo peatonal y las zonas verdes, son los mismos que recalifican, que tunelan, que vacían de población laboral el centro. La zona residencial no ha de tener tiendas; la zona de negocio no ha de tener viviendas. Will Wright estaría contento.

lunes, 22 de septiembre de 2008

Aceras

Nota: Este artículo se iba a haber llamado "De las grandes lluvias", pero, por respeto a otras zonas donde la lluvia ha provocado inundaciones, ha recibido un título diferente. Supongo que Gloria nos hablará próximamente de la que ha caído en su pueblo, que no es poca.

El viajero que visita Pompeya se sorprende de la existencia de aceras y pasos en la ciudad romana. ¿Para qué podían querer aceras los habitantes de una ciudad desaparecida mil setecientos noventa y siete años antes de la invención del motor de explosión? ¿Tan denso era el tráfico de vehículos de tracción animal como para necesitar aceras?

En las ciudades modernas, la peatonalización de cualquier zona comienza eliminando las aceras e igualando su altura a la de la calzada, por la que, se supone, ya no transitarán vehículos, salvo casos excepcionales. Normalmente no se opta por rebajar la acera, sino por subir la calzada, o, lo que resulta más fácil todavía, subir acera y calzada, dejando los portales y comercios a ras de suelo.

Entonces, llega la lluvia y lo inunda todo. La acera y el arroyo, es decir, el lugar por donde circulan las aguas, la basura y los animales. Con el agravante de que, siguiendo la costumbre habitual, la calzada se ha abombado para expulsar el agua hacia los laterales, pero no hay acera que contenga este agua. Pero no se han reforzado, a cambio, las conducciones de aguas pluviales —que son las responsables de que las aceras actuales, a diferencia de las pompeyanas, estén sólo a un palmo por encima del arroyo—.

La situación puede comprobarse en muchos lugaares de Madrid, y, supongo, en toda la geografía española (especialmente en los pueblos, donde, durante mucho tiempo, han existido rudimentarias aceras y poyetes junto al suelo de albero o simple terrizo). Me vienen a la cabeza el barrio de las Letras, tan cercano a la casa de mis padres, o el casco histórico de Vallecas (donde se da la curiosa circunstancia de que la configuración de calles sin aceras no es peatonal: unos bolardos separan el suelo de los coches del suelo de los peatones, los dos al mismo nivel, porque la pavimentación se ha construido sobre el suelo preexistente, a ras de puertas, en lugar de profundizar en él). Ya sé que este Madrid de hoy no es aquella ciudad decimonónica de nueve meses de invierno y tres de infierno (la contaminación tiene sus ventajas), pero de vez en cuando llueve. Y aunque normalmente no las haya, todos los años hay alguna precipitación violenta. Y cuando hay una precipitación violenta y no hay límites entre acera y arroyo, si además se da la circunstancia de que las conducciones de pluviales están a ras de tierra por la forma de construir las calles, el agua inunda las aceras.

Por lo menos, en Vallecas, los obreros, que quizá vivían en la zona y, por taanto, eran parte interesada, hicieron un pequeño vale entre la parte peatonal y la calzada, para que los charcos se queden allí. En Huertas, algún constructor avispado siguió al pie de la letra el esquema de calzada abombada hacia fuera, a lo que muchos vecinos tendrán que agradecer que se inunden sus portales cada vez que llueve.


Sobre el cauce del Henares y arroyos tributarios, y si habría que eliminarlos en pro de la seguridad aérea, o ahondarlos en pro de la seguridad ciudadana, forse altra (Gloria, espero) canterà con miglior plectro.

martes, 24 de junio de 2008

Arqueología Industrial...

No me apetecía dedicar a este tema la que va a ser entrada 999 del blog, pero se trata de un asunto que me indigna.

En España nos tenemos por muy protectores del patrimonio histórico, pero luego, actuamos como nos da la gana. Especialmente cuando se trata de actuar sobre un edificio laico (recuérdese el caso del edificio desprotegido para construir sobre él un pastiche que mantuviera las líneas del vecino Banco de España, Dios y el Euribor lo hundan en la miseria, o las recientes des-protestas que quieren convencernos de que el ya lejano caso Sagunto fue un mero despropósito electoralista).

Pues bien, nuestro interés por las antigüedades llega a su mínimo cuando se trata de objetos y edificios industriales, ya sean linotipias de una empresa pública que en lugar de enviarse al Museo de Ciencia y Tecnología (¿tiene sede ya?) se envían a la chatarra, ya se trate, como en esta ocasión, de los escasos residuos del neomudéjar industrial, demolidos para hacer una macrooficina.

Es posible que sostengáis (probablemente con razón) que el neomudéjar fue, desde su comienzo, de mal gusto. Un pastiche propio de la cultura tercermundista —o si preferís, periférica— que fue la española a finales del siglo XIX y durante buena parte del siglo XX (quizá todavía lo sea). Supongo que triunfó porque el neomudéjar, basado en el uso de ladrillos, aunaba pretensiones estéticas y baratura. En cualquier caso, buena parte de los edificios más bellos de Madrid (se trata de un superlativo relativo, y por tanto no excluye la fealdad) se construyeron en este estilo. Y casi todos ellos han sido objeto de rehabilitaciones bárbaras, como la Central Eléctrica del Mediodía (actual CaixaForum), en que se construyó una estructura sobre el tejado, se cegaron las ventanas originales y se abrió una nueva (si el edificio no tenía suficiente luz o superficie para construir un centro cultural, lo más respetuoso hubiera sido construir otra cosa).

Pues bien, leo el viernes en un diario gratuito (Diario Qué, edición Madrid, 20 de julio de 2008, página 5 [pdf]) un artículo sobre la ventajosa y benéfica construcción de una sede empresarial en el sur de la ciudad. Y, junto a él, veo la fotografía de un edificio neomudéjar con el pie "se derribará este edificio", así, sin explicación alguna.

La explicación está en un artículo anterior del mismo diario, que lamentablemente no leí: el 23 de abril de 2008, en la misma página (la 5) del diario aparecía un artículo [pdf] en que se avisaba de que se iba a derribar la sede de CLH, sede cuya fotografía, que mostraba el estilo neomudéjar, aparecía debajo. No vi la fotografía y por tanto no pude mandar ninguna carta a la corporación municipal, que parece ya ha decidido que traer a Madrid a los empleados de Repsol repartidos por diversos lugares de la Comunidad bien merece derribar un edificio histórico... y aumentar la huella energética de la capital. Pues no se olvide que, además de derribar este edificio, ensancharán las calzadas de Méndez Álvaro para facilitar el tráfico rodado. Postura muy consecuente con la política de peatonalización de Gallardón.

miércoles, 23 de abril de 2008

Si no es para mí, no es para nadie.

No lo había visto antes de mudarme a este barrio, aunque conocía comportamientos similares. Por ejemplo el de los traperillos del Rastro, que rompen lo que no han podido vender si no merece la pena cargar con ello para casa. Pero nunca había visto un barrio en que la gente normal se comportara de esta manera.

El caso es que, por segunda vez, veo un aparato electrónico encima del contenedor de basura (no en el punto limpio, y hoy no es día de recogida de voluminosos), y cuando me acerco a mirar de qué aparato se trata (el síndrome de Diógenes acabará conmigo un día de estos) me encuentro con que tiene el cable de alimentación cortado.

¿Será por fastidiar al prójimo? ¿O será simplemente por señalar "no te preocupes, que ya lo hemos probado y no funciona? El hecho de que el reproductor de DVD que he visto hoy tuviera su carcasa abierta parece señalar en esa dirección, pero, en ese caso, ¿por qué no lo entregaron al comprar uno nuevo, para que el vendedor ejecute su obligación de recogerlo?

lunes, 18 de febrero de 2008

Atocha 8AM


Atocha 8AM
Originally uploaded by jose_m0ya.
La vieja marquesina de la estación de Atocha iluminada por la Aurora de rosados dedos... Con una buena cámara habría salido mejor, sin duda, pero... ¿quién va al trabajo con una reflex?

Igor Mitoraj


Si aún no lo habéis hecho, paseaos por el Prado y contemplad las esculturas de Igor Mitoraj.

viernes, 28 de diciembre de 2007

Huelga de limpieza

(Parece que el problema lo ha resuelto ya Esperanza Aguirre, con férreas medidas: la rescisión de las contratas, que inevitablemente irá acompañada del despido de culpables e inocentes por igual. Mi yo estalinista apoya esta medida, como habría apoyado el destierro a Siberia. Sin embargo, llevaba tiempo queriendo escribir las siguientes líneas):

Es cierto que los trabajadores de limpieza cobran una miseria por realizar un trabajo que nadie quiere hacer. Pero también es cierto que la actitud de los piquetes, volcando papeleras y derramando aceite, es inaceptable.
Cuando los oficinistas se pone en huelga, no se espera que metan todos los expedientes sin resolver en la trituradora; cuando los albañiles se ponen en huelga, no se espera que minen los cimientos de los edificios; cuando los policías se ponen en huelga, no se espera que se líen a tiros contra el personal.
Sin embargo, en los servicios de limpieza y de recogida de basuras parece no sólo tolerable, sino incluso normal que derramen la poca basura ya recogida, que esparzan los residuos por el suelo, que pongan en riesgo la salud pública.
Con la inestimable colaboración, además, de todos los ciudadanos, que siguen dejando los periódicos y octavillas en el suelo del metro o, como mucho, en papeleras ubicadas dentro de él, propicias al vuelco. Con lo fácil que sería guardarlas...