viernes, 29 de julio de 2016
Recordando a Tempest
lunes, 25 de abril de 2016
King: 22/11/63
- ISBN:
- 978-84-01-35248-5
- Descriptores:
- Viajes en el tiempo. Estados Unidos de Norteamérica (1958-1962). Ucronías. Universos paralelos.
Texto enviado al Museo de la Palabra
martes, 12 de abril de 2016
Ángel exterminador
Tarde de abulia. Un mensaje recibido esta tarde me ha quitado las pocas ganas de leer artículos científicos que tenía y, unido a lo desordenado de la comida, me ha postrado en el sofá, no sin antes echar una catastrófica partida de nethack mientras escuchaba el último capítulo del Quijote para un examen próximo.
Pongo la tele. La bazofia de siempre. Lo único salvable, una de esas películas predecibles y tristes que se hacían en la España de los cincuenta. Y eso me recuerda que la semana pasada, en parecidas circunstancias, acabé grabando El Ángel Exterminador, de Buñuel.
Confieso que lo miro al principio con poca atención y que me obligo a rebobinar (es un decir) para averiguar por qué los personajes, atrapados en uma casa, no pueden salir de ella.
Y ahí está la gracia del asunto: que nadie, ni ellos mismos, lo sabe. Les falta la voluntad necesaria para salir de ahí, igual que les faltó la noche anterior para abandonar la fiesta donde estaban. Pero una vez desesperados por salir, tampoco pueden..
Y es ahí donde esta película funciona como una fábula, aunque no creo que esa fuera la intención de su autor. ¿Cuántas veces no nos hemos visto atrapados en una situación en la que sabemos que nosotros mismos nos hemos tapiado la puerta, pero nos falta la capacidad, la voluntad fuerte, para salir de ahí? Luchar contra uno mismo. ¡Lucha terrible en la que sabes que o tú o tú saldrás perdiendo!
Y yo, como sigo el consejo de Sun Tzu de no librar batallas perdidas, me rindo a mi propia abulia, me meto en la cama, escribo estas pocas líneas y me pongo a escuchar un podcast. Aunque no sean ni siquiera las 21.30.
miércoles, 6 de abril de 2016
Amebas
También las amebas
se aburren de reproducirse por bipartición;
sin embargo,
es mucho más fácil en su hábitat natural
y evita exponerlas a las miradas malévolas
de otros microorganismos también carentes de ojos:
Si se encuentran dos amebas, tan iguales en su informidad,
¿qué tendrán que decirse?
Por eso se saludan uniendo sus pseudópodos,
se comentan aburridas lo tediosa que es la vida
y se van a sus casas, pensando
que lo intentaron al menos.
-----
Perdon por las posibles faltas, escribo desde un móvil...
martes, 8 de marzo de 2016
Aluchinaciones
Después de un febrerillo loco
voy por el paseo,
entre los árboles en flor,
en este marzo
que no se sabe si mayea
o marcea,
o hace ambas cosas
en periodos alternos.
Voy tomándome un helado
por el paseo,
frente a las palmeras del Hospital Militar,
y me pregunto
qué estampa tan absurda he de tener
con mi bufanda al cuello,
mi abrigo bien cerrado,
tomándome un helado bajo el sol
entre los arbolillos en flor
de la calle.
-----
Perdon por las posibles faltas, escribo desde un móvil...
lunes, 29 de febrero de 2016
Renuncias cotidianas
¿Cuándo nos cansamos de esperar, inútilmente,
que cambiaran las cosas?
¿Cuándo nos dimos cuenta de que estábamos abocados
al fracaso,
de que lo llevábamos dentro,
de que lo deseábamos irresistiblemente?
¿Quizá es que, cansados de metáforas de lucha,
decidimos por fin arrojar la toalla?
¡Tan dura es de pelear la vida!

