viernes, 12 de marzo de 2010

Delibes...

Justo cuando me da por releer "Cinco horas con Mario", me entero de la muerte de Delibes, maestro de ese estilo llano del que suele nacer la mejor prosa castellana.

Hijo de hombre, voy a quitarte de repente lo que hace tus delicias, pero no te lamentes ni llores, no derrames una lágrima. Suspira en silencio sin llevar luto por el muerto; ponte el turbante en la cabeza y calza tus pies, no te cubras el rostro ni comas el pan del duelo(*) y no es por dármelas de adivina, Mario, pero cuando murió tu madre y te vi tan campante, como si nada, me di cuenta del orgullo que te recome. Y la pánfila de Esther todavía: "tu marido tiene una gran dignidad en el dolor" [...] Dignidad en el dolor, ¿qué te parece? También son ganas de trabucarlo todo.




(*) La cita bíblica es de Ezequiel 24, 15

jueves, 11 de marzo de 2010

Seis años

A veces pienso que con el diálogo no se arreglan los problemas,
y que hay que recurrir siempre a la violencia.

Rezad por que encuentre el buen camino.

martes, 9 de marzo de 2010

Violencia

Escribo estas entradas de manera programada, así que a la hora de escribirlas ignoro si la entrada anterior habrá suscitado reacciones. Supongo que sí, pero quiero seguir con el tema.

Lo que realmente se conmemora es la libertad de las mujeres, más que su igualdad. La igualdad, a mi modo de ver, no es sino un punto de partida para poder disfrutar realmente de esa libertad que la sociedad actual ofrece: libertad para trabajar, libertad para pensar, libertad para hablar, libertad para circular, libertad para disponer del propio cuerpo.

Durante siglos, la libertad fue cosa de hombres —obviamente, no de todos los hombres, ni de los que en principio nos parecerían más libres—. Sólo a principios del siglo XX estuvo occidente maduro para que comenzara a cambiar la situación. Y es cierto que quedan cosas que hacer, pero también lo es que se ha cambiado mucho.

Y, sin embargo, todavía quedan quienes tratan a la mujer como a un animal. Sigue habiendo quienes, desde el andamio o en un corro de machos en celo, arrojan soeces comentarios e incluso llegan a justificar la violación con argumentos salidos de la testosterona. Sigue habiendo quienes (previo viaje al extranjero o sin necesidad de él) casan a sus hijas antes de que éstas tengan edad para imponer su criterio. Y hay quienes humillan, con la violencia física, pero también con la psicológica, en lo que unas veces es un trabajo de erosión, gota a gota creando un surco de desprecio, y otras una explosión de brutalidad incontenida.

No sé si realmente habría que hablar en estos casos de violencia contra las mujeres. Es violencia del que se cree fuerte contra el que se cree débil. El pulcro caballero de la corbata que dedica unas palabras obscenas a la mujer que acaba de abandonar su despacho insonorizado, dedicará similares pensamientos a sus subalternos o amigos. Quien golpea a escondidas a su mujer, usará la misma violencia en las mismas condiciones de poder y anonimato. Por eso es tan importante la denuncia.

Porque la denuncia hace libres a esas mujeres. Libres del grillete impuesto por quien cree que debe decidir por ellas.

lunes, 8 de marzo de 2010

Día de la mujer trabajadora - Trabajo femenino (y masculino)

Que este día se dedique a la mujer trabajadora tiene algo de engaño. Lo que ha conquistado la mujer (donde ha conquistado algo, y sabiendo que todavía hay que dudar si entre ese territorio se encuentra España) es otra cosa. Trabajar, lo que se dice trabajar (es decir: sufrir —la palabra española es fiel a la biblia en equiparar labor y tripalium) siempre ha trabajado. Como muestran los datos de países del tercer mundo en que sigue el esquema social del siglo XIX, la mujer es y ha sido mano de obra barata en el campo, en la fábrica, en el mercado y en casa: otra cosa es que alguna vez se le haya pagado por ello.

No celebramos el trabajo femenino, sino la liberación de la mujer. El trabajo es una pequeña esclavitud; pero el salario (ese salario que tradicionalmente ingresó el padre o el marido) permite una cierta independencia: la sensación de que en caso de ruptura se poseerán medios para iniciar una nueva vida.

Supongo que las feministas me apalearán por lo que voy a decir, pero la idea occidental del trabajo femenino es una idea burguesa (y, como bien dijo Marx, son las ideas del grupo dominante las que quedan para el recuerdo). Pongamos, por ejemplo, un personaje galdosiano: Tristana. Muchos hacen una lectura feminista de la novela homónima y consideran que en ella se defiende la independencia de la mujer. Pero ¿qué independencia?

Las profesiones que se propone desempeñar la protagonista son empleos burgueses, como el de maestra. En ningún momento se le ocurre servir, o vender en la plaza (profesiones ambas que aparecen en esta y otras novelas del mismo autor). ¿Trabajar en la tabacalera, como los personajes de la Pardo Bazán? Ni pensarlo. El problema es que se busca un oficio decente.

Valiente problema el de la decencia, pues hay trabajos que parecen decentes pero no lo son tanto: ¿Es decente atender llamadas? ¿Es decente conducir un taxi? ¿Es decente ser periodista? ¿Es decente trabajar en la banca? Tripalium, todo tripalium. Lo decente, lo verdaderamente decente, es —sigue siendo— tener un capital y ponerlo a trabajar, mientras se nos llena la boca con grandes palabras sobre el mal estado de la economía y la pereza de los asalariados. Pero eso, lamentablemente, queda demasiado lejos de nuestro alcance. Del de los hombres, y del de las mujeres.

domingo, 7 de marzo de 2010

Abandonando haloscan...

Dado que haloscan se ha transferido a echo, que es un servicio de pago, he decidido abandonar el uso de comentarios halo (que, por otro lado, casi nadie usaba: sólo había unos trackback de etanisla y un comentario de Horacio Bouan).

Los comentarios y trackbacks almacenados en la copia de seguridad que me ha proporcionado ECHO los he incorporado como comentarios en mis artículos, añadiendo la fecha original.

Sobre la elección de navegador en Windows

Supongo que habréis notado que una de las últimas actualizaciones de Windows consiste en la creación de un enlace a la página www.browserchoice.eu, donde el usuario puede elegir su navegador, de forma que éste no sea necesariamente internet explorer. Si leéis la declaración de privacidad, veréis que esta decisión obedece a la resolución de un conflicto sobre competencia en que la Unión Europea obligó a la empresa de Redmont a ofrecer a sus clientes acceso a los navegadores de la competencia.

Sin embargo, la solución se me aparece un poco absurda. En primer lugar, hasta que el usuario no tiene Internet Explorer instalado, no puede acceder a la página web de donde se descargan los navegadores, por lo que la cuestión de fondo (si ya tengo un navegador, ¿para qué quiero otro?) sigue sin resolverse. [Está claro que si la alternativa es considerablemente mejor, los usuarios cambiarán de navegador, como sucede en la ofimática en la competencia entre works y office; pero la resolución del tribunal europeo de la competencia se basaba en la incorporación de un navegador por defecto.]

En segundo lugar, aunque Internet Explorer puede desinstalarse (según lo que dice la página: la verdad es que siempre que he ido a desinstalarlo de un ordenador, la cantidad de amenazas emitidas por Windows era suficiente para desanimarme), el motor de internet explorer seguirá en el equipo (lo cual es lógico, puesto que varios de los navegadores ofrecidos requieren el motor de explorer).

Y en tercer lugar, está el problema de que en la página son todos los que están, pero no están todos los que son. Por ejemplo, me llama la atención la ausencia de multivalent (un navegador escrito en java con soporte nativo para DjVu, PDF y otros formatos de libro electrónico) o lynx, el navegador en modo texto. Y son precisamente estos navegadores minoritarios los que necesitarían cierta "protección", no Chrome (publicitado en cada visita a Google) ni Firefox (presente en muchos medios de comunicación, y heredero del navegador que levantó la liebre contra Microsoft, el viejo Netscape Navigator), ni Safari (incluido por defecto en Mac OSX).

En definitiva: una solución insatisfactoria para un problema que, en todo caso, tiene difícil solución.

lunes, 1 de marzo de 2010

Sugerencia: Opción en el menú para ver todos los artículos sin etiquetar.


Acabo de hacer mi primera sugerencia en el foro de blogger: que se añada una opción en el menú para ver todos los artículos sin etiquetar. Si queréis hacer presión, podéis hacerlo en el foro de blogger...