viernes, 16 de enero de 2009

El juego del viernes: Lego World Builder

Visto que la semana pasada no me dio tiempo a publicar las secciones semanales, esta vez las he redactado previamente, confiando en el motor de publicación programada de blogger, que funciona desde hace unos años (es decir, justo cuando ya no me interesaba).

Aunque mi primera intención fue hablar de un RTS, como en el artículo anterior, he preferido presentaros un juego flash que me parece especialmente interesante.

Lego World Builder es un juego de lógica albergado en la página web de la conocida factoría danesa.

El reto consiste en hacer llegar un objeto fabricado con piezas de Lego del punto A al punto B, obedeciendo una serie de reglas, tan sencillas como diabólicas:

  1. El objetivo del juego es llevar un objeto previamente conocido a una casilla determinada, o formarlo allí (por ejemplo, colocar un pato en una esquina del tablero)

  2. Sólo podemos crear un objeto nuevo si previamente poseemos un plano (sólo puedo fabricar un pato si tengo el plano del pato)

  3. Además, sólo podemos crear un objeto en una casilla adyacente a un montón de piezas que contenga en cantidad suficiente las requeridas por el plano (por ejemplo, si tengo un plano del pato, puedo fabricar un pato allí donde haya cinco ladrillos amarillos y una batería).

  4. Para obtener un plano nuevo hace falta que movamos un objeto construido a una casilla adyacente al plano (por ejemplo, para obtener el plano del buggy, hemos de hacer que nuestro pato llegue a la casilla en que está el plano)

  5. Cada objeto puede moverse sobre terrenos diferentes (por ejemplo, el pato puede moverse sobre el agua y la tierra).

  6. La cantidad de movimientos o acciones que puede realizar un objeto (antes de que se agote su energía) está limitada.

  7. Algunos objetos pueden transportar un número determinado de piezas de un montón a otro. (por ejemplo, el pato no puede transportar piezas, y el buggy transporta 3)

  8. Algunos objetos (como la excavadora o el gorgojo) pueden utilizarse para modificar el terreno.

  9. Todos los objetos se pueden desarmar para convertirse en un montón de piezas de lego.

En esta última regla reside la gracia del juego: en obligar al sufrido jugador a aprovechar piezas del objeto antiguo para fabricar uno nuevo, o incluso a fabricar varios objetos que no puedan transportar piezas pero que puedan pasar una barrera infranqueable, para, una vez al otro lado, desarmarlos para fabricar uno nuevo.

Por último, un consejo sobre este programa: podéis, como es usual, encontrarlo en otras páginas que recopilan juegos flash, pero es posible que tengáis problemas: este juego requiere una ventana mucho más amplia que el marco de incrustación de casi todos esos sitios web, a causa de lo cual es posible que alguno de los botones imprescindibles quede oculto. Por otra parte, dado que este juego se presta a que su creador añada niveles, es recomendable jugar allí donde está la versión más actualizada: en la página oficial.

miércoles, 14 de enero de 2009

El cuento del miércoles: esclavo

Hace frío, y es tarde. Por la calle no caminan sino dos o tres personas enfundadas en abrigos largos y protegidas con gorro, bufanda y guantes. Tras la bruma, se escucha el aullido de una sirena.

No sé por qué estoy aquí fumando un cigarrillo, como si esperase a alguien, en la boca del metro. Salí de casa para tirar la basura, pero, después de dejar cada bolsa en su contenedor, entré en el bar y compré una cajetilla. Después me tomé una caña.

No huyo de nadie. Arriba sólo me espera House, o los anuncios del intermedio. Dejé la tele encendida porque volvía en un momento, pero después de salir del bar me he llegado hasta el metro, y he estado a punto de entrar. Uno se hiela aquí fuera.

Y, sin embargo, no puedo moverme. Debo de tener un aspecto cómico, pero, afortunadamente, no sale nadie. Y tampoco se me ve desde la acera. Toda la realidad al alcance de mis ojos son la entrada y las dos escaleras. Por eso fumo, para entretenerme, para controlar el paso del tiempo. No sé por qué, pero estoy convencido de que volveré a mi casa cuando termine el tercer cigarrillo. Es una convicción absurda, como esa que hace a los niños evitar las grietas de las baldosas, o aquélla que nos impulsa a participar en la primitiva de la empresa, por si toca. Así que, después de esperar un momento, lo pongo en mis labios y enciendo el mechero.

En ese momento, escucho unos pasos. Un hombre malencarado baja las escaleras con paso tambaleante. Pone una jeringuilla en mi cuello, y me pide todo lo que lleve encima. Le doy el monedero, el reloj, el paquete de tabaco y fuego. Con el mismo paso tambaleante, entra caminando en el túnel del metro.

Doy tres caladas más al cigarro, arrojo la colilla y, libre por fin, corro hacia el metro, salto los tornos y empujo escaleras abajo a ese cabrón drogadicto.

Tres sugerencias, sin acritud..

Es casi imposible ponerse en contacto con mi proveedor de internet, ya sea por teléfono (al menos usando el número gratuito), por vía postal o por correo electrónico. Finalmente he descubierto una dirección electrónica para sugerencias. Bueno, al fin y al cabo, una queja no es sino una sugerencia de mejora...

¿Adivináis cuál es el proveedor?



1) Les sugiero que escriban correctamente su denominación social y dirección en http://www.miproveedor.com/ayuda/quienes.htm
Algún burofax que he enviado a dicha dirección con la denominación social que aparece en su página me ha sido devuelto como "desconocido". La Ley 34/2002, de Servicios de la Sociedad de la Información y de Comercio Electrónico, exige, en su artículo 10, apartado 1, letra (a), que en las páginas de internet aparezcan los datos correctos de contacto.

2) Les sugiero que hagan posible acceder a http://acceso.miproveedor.com/clientes/login escribiendo en el navegador acceso.miproveedor.com, y no redirijan esta página a internet.miproveedor.com, donde hay que buscar el área de clientes, oculta en la esquina de menor relevancia (la inferior derecha).

3) Les sugiero que hagan posible examinar los contratos en la página de clientes (por ejemplo, en el apartado "facturación"), o bien los envíen al cliente mediante correo electrónico o postal. Lo anterior es una exigencia tanto del RD Legislativo 1/2007 por el que se aprueba el Texto Refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios, como de la citada Ley 34/2002, en su artículo 27, apartado 4.

En este momento estoy esperando en mi correo electrónico un contrato de [miproveedor] que debería haberme llegado hace 2 días, y estoy pensando ejercer mi derecho de desistimiento (derecho recogido en el RDL 1/2007). Es cierto que la LSSI acepta, en el apartado 3 del citado artículo 27, la posibilidad de simplificar dicha información en caso de acuerdo previo entre ambas partes, pero yo le pedí explícitamente el envío del contrato al teleoperador con quien contraté.


Atentamente,
[mi nombre]
[mi nº de contrato]

domingo, 11 de enero de 2009

Más nieve en Madrid

A pesar de lo que decían mis compañeras de trabajo el otro día, me constaba que había cuajado alguna nevada en Madrid desde marzo de 2004, momento en que comencé este blog. Efectivamente: mirando las estadísticas, he visto que alguien, buscando "nieve madrid extraño" en Google ha entrado a un viejo artículo llamado Nieve en Madrid en el que comento una nevada anterior, en febrero de 2005. Como en la ocasión actual, se habló de imprevisión, lo que indica que los Ministerios de Fomento y Consejerías de Obras Públicas de este país se suelen cubrir de gloria sea quien sea el titular.

Gracias a los datos con que nos estuvieron bombardeando el viernes, puedo corregir las impresiones impresiones infantiles de las que os hablaba en el artículo citado: mi último invierno en Madrid fue, por lo visto, uno de los más abundantes en nieves; por eso, a mi llegada a La Rioja, me pareció que allí nevaba poco.

miércoles, 7 de enero de 2009

El cuento del miércoles: Compras

Era un hombre maduro vestido con un jersey de rombos y con gafas de concha, probablemente soltero, o con suficientes años de matrimonio a sus espaldas como para dejar de preocuparse por complacer a su esposa. Tenía la cara de despistado de quien, buscando un atajo para llegar al Corte Inglés esquivando las turbas navideñas que invaden sol, había acabado en un callejón lateral. Entró en la tienda y se puso a mirarlo todo, acercando mucho la cabeza a los artículos y suscitando las sospechas de las dependientas. Por fin, cogió un juego de madera de los que había en la estantería azul.

La dependienta estuvo tentada de decirle que los artículos de la estantería azul no se vendían, que eran los que don Carlos reservaba para su colección personal. La verdad es que nunca había quedado claro por qué esos estaban reservados, mientras que otros idénticos permanecían cubriéndose de polvo en el almacén, a la espera de comprador. Así que tomó aquel juego de madera, lo envolvió cuidadosamente con un papel dorado, y le pegó una cinta.
—Gracias por su compra, y feliz Navidad.

A la semana volvió. Dijo algo de que el juego estaba incompleto. Faltaban el viento norte y el crisantemo. La dependienta no puso demasiadas trabas para cambiar la caja. Sólo necesitaba abrirla, para ver que realmente faltaban las piezas. Realmente le daba lo mismo; el juego volvería al proveedor y el canje no supondría ningún problema para la tienda. Pero había que hacerlo para desinventivar futuras reclamaciones.

Cuando tocó la tapa, algo en los ojos velados por las gruesas gafas de concha le hizo desistir de su idea. Dejó la caja apartada y se metió al almacén a buscar una nueva. Le pasó un plumero para quitarle el polvo y, ya en el mostrador, la abrió ante el cliente. El mahjong estaba completo.

Mientras el cliente se iba, con una sonrisa de satisfacción hacia su casa, ella colocó la caja en la estantería azul, y junto a la estantería un cartel que indicaba, claramente, que aquellos juegos no se vendían.

sábado, 3 de enero de 2009

El cómic del sábado: La legión del espacio

Para retomar mi sección semanal de los sábados sin que me pille el toro, nada mejor que hablar de algo que ya conozco desde hace bastante tiempo. Tanto, que muchos de mis lectores estarán acostumbrados a ver el enlace (y la viñeta que lo acompaña) en el margen derecho de la página.

La legión del espacio es una tira semanal mantenida por el guionista Alfredo Álamo y el dibujante Fedde Carroza en que se parodian todos los tópicos de esa cultura friki que se reúne en torno a las películas de serie B, los cómics de superhéroes, la ciencia ficción, la fantasía épica y el terror. Los autores no dejan títere con cabeza: Darth Vader, Spiderman, Frankenstein, los robots de Asimov, Hal 9000... incluso el Principito y Borges tienen parodia propia.

Cada lunes, los legionarios (unos individuos clonados a partir de algún ser cabezón y con un enorme orificio donde debería estar su abdomen)) son visitados por distintos villanos o, peor aún, por su sargento, que los envía a extravagantes misiones. Sus principales enemigos son dos: los insidiosos alien, siempre infiltrados en sus bases, y los malvados pulpos espaciales.

La vida del legionario es dura, aunque cuenta con recursos inestimables, como el Turboblaster 30000, el Sanguinator 30000 y la receta secreta: cerveza, cerveza y más cerveza.

En resumen: una desternillante tira que podéis disfrutar todos los lunes.

viernes, 2 de enero de 2009

El juego del viernes: Spring

Año nuevo, blog nuevo. Una manera de revitalizar este anquilosado blog en que últimamente sólo aparecen mis pataletas (a menudo injustificadas) es volver a la vieja costumbre de las secciones semanales. Y ya que hoy es viernes, comenzaré por la que era la sección del viernes: los juegos.
Como sabréis, muchas de mis recomendaciones sobre juegos se refieren a productos que no encontraréis en las tiendas por dos razones: la primera es que, como los libros que recomiendo, mi selección de videojuegos se centra en los relativamente antiguos. Y, por otra parte, se trata de programas gratuitos, usualmente de código abierto. De hecho, aunque soy un converso de windows (lo que suscitará sospechas y rencores por igual entre usuarios de linux y de windows), mi buscador favorito para encontrar programas es sourceforge, página en la que, como veis al margen, sigo teniendo un proyecto abierto, aunque en la práctica está más tieso que la mojama.




Spring (antes llamado TA: Spring) es un RTS (juego de estrategia en tiempo real) creado como clon de Total Anihilation, que pasó sin pena ni gloria por nuestras tiendas. Precisamente por su carácter de clon, el módulo por defecto de Spring, "Absolute Anihilation", está legalmente restringido a los poseedores del juego original, si bien los creadores no han tomado ninguna medida para forzar esta situación.

Para mantener su carácter de software abierto, sin embargo, se ha procurado que Spring sea plenamente personalizable, y que los usuarios puedan crear (y de hecho, han creado) módulos totalmente nuevos para jugar con piezas distintas a las del original. Así, podemos situar la acción en las estrellas, en una isla tropical , en las costas de normandía o en el circuito de un ordenador; además, también podemos convertirlo en un juego de acción con vista subjetiva ("First Person Shooter"), si ese es nuestro deseo.

Antes de instalarlo, conviene saber que Spring es un juego con unos requisitos bastante severos de tarjeta gráfica; en muchos ordenadores con chips poco potentes, por ejemplo en los portátiles, podría no funcionar. En cuanto a procesador principal, en cambio, es mucho más tolerante, siempre que no estemos utilizando emulación de Opengl (que es el truco habitual para intentar que funcione en ordenadores con GPUs baratas o sin GPU).

El proceso de instalación, que era muy tedioso, se ha simplificado hace unos meses con la creación de un instalador, que nos permite seleccionar qué módulos (conjuntos de piezas), mapas (tableros de juego) y AIs (robots de inteligencia artificial) deseamos descargar. En caso de que nos dejemos algo, siempre podremos instalarlo posteriormente desde el cliente de juego online.

Sin embargo, el instalador nos proporcionará un juego que sólo funciona mediante una conexión a internet. Si deseamos poder jugar sin conexión, debemos instalar además el "lobby server" (Lobby server en la página de descargas ) y conectarnos a él.

Básicamente el proceso para jugar sin conexión consiste en:
1) Ejecutar el lobby server.
2) Ejecutar el cliente de Spring
3) Configurar Spring para que se conecte a localhost.
4) Conectarse.
5) "Host battle".
6) En la ventana de batalla, añadir un bot (el mejor es KAI, a menos que juguemos en un escenario con mar: KAI no sabe crear barcos, y, por tanto, no puede eliminar a nuestros submarinos).
6) Pulsar "Ready" y "Start Battle".

Otra manera de jugar contra una inteligencia artificial es ejecutar el programa "Spring demo", pero entonces jugaremos contra un oponente mucho más simple que pronto se quedará sin unidades. En teoría, se puede crear una "campaña" para jugar con "Spring demo" (y el programa trae un complemento para que lo hagamos), pero no he visto que ningún aficionado se haya tomado la molestia de publicar tales campañas, pues la salsa de este juego está en el modo multijugador, que no disfrutaremos hasta que hayamos dominado el combate contra la inteligencia artificial y los atajos de teclado.

Un juego interesante, en resumen, con que entretenerse hasta que los reyes, tan majos ellos, nos traigan sus regalos.