martes, 8 de marzo de 2011

De nuevo sobre mujer y trabajo

Decir que a finales del siglo XIX (otros dicen que a mediados del siglo XX) comienza el trabajo femenino, es simplemente decir que comienza el trabajo femenino del grupo dominante, pues hasta entonces la mujer había trabajado —y muy duro— en la agricultura, el comercio y la industria. Y es más, decir que el trabajo de las mujeres de clase dominante comienza hacia el final del siglo XIX significa, simplemente, que en la clase dominante la mujer comienza a trabajar sólo cien años después de que el hombre hubiera comenzado a hacerlo. El ideal del trabajo, no lo olvidemos, es un ideal fundamentalmente moderno; «los que viven de sus manos», que dijo Manrique, siempre han estado debajo de los «ricos», nobles primero y burgueses después.

Edición 30/1/11:La única liberación que ha traído el trabajo a las mujeres es su capacidad para medirse de igual a igual con los hombres en una época en que el trabajo ha sido profundamente exaltado (especialmente, como dice Gilbraith,
entre aquellos que menos trabajan). Más importante es la remuneración de ese trabajo, que es lo realmente nuevo.



Este artículo programado fue compuesto originalmente el 28 de enero de 2011.