domingo, 8 de marzo de 2026

Becky Chambers: Monje y Robot

Becky Chambers: Monje y robot, Sevilla: Crononauta,, 2023. 193 páginas.
ISBN:
978-84-126617-1-2
Precio
Desconocido. Leído en https://madrid.ebiblio.es.
Descriptores:
Ciencia-Ficción. Solarpunk. Hopepunk. Naturaleza.

«Sin construcciones, pocos misterios desvelaréis. Sin conocimiento de los misterios, vuestras construcciones fracasarán. Estas búsquedas son lo que nos hace ser como somos, pero, sin bienestar, os faltará la fuerza para llevarlas a cabo.»

Monje y robot es un volumen que contiene una bilogía de novelas cortas de Becky Chambers: Salmo por quienes se construyeron en la naturaleza y Plegaria por la timidez de los árboles. Los protagonistas de ambas historias son Dex, une monje al que siempre se alude usando el género no binario, y Onfalina, un robot al que en el original se dirigen con género neutro, porque reivindica su estatus de "objeto".

Se trata de un libro cozy, es decir, cómodo, blandito, que te abraza. De hecho, la dedicatoria de la primera novelette es, precisamente, «Para todas aquellas personas que necesiten un respiro». El conflicto desarrollado es la búsqueda de propósito por parte de Dex, que no se encuentra cómodo en ninguno de los trabajos que desarrolla, a pesar de que se le den bien. Y ese es uno de los puntos principales del libro, que permea ambas historias:

—Tu religión pone mucho énfasis en el propósito, ¿verdad? [...] ¿En que cada persona encuentre la mejor forma de contribuir al conjunto? [...]

—Enseñamos que el propósito no procede de los dioses, sino de nosotres mismes [...] Decidir tu propósito es una de las cosas más valiosas que existen.

[...]

—Así pues, ¿cómo explicas esta paradoja?

—¿Qué paradoja?

—Que vosotres [...], les creadores de los robots, nos hiciérais con un propósito claro en mente. Pero cuando despertamos y dijimos «Nos hemos enterado de cuál es nuestro propósito y no lo queremos» lo respetarais. [...] Así pues, ¿Por qué insistes en tener un propósito para ti, uno que estás desesperade por encontrar y por el que te sientes tan desgraciade? Si entiendes que la ausencia de propósito de los robots, nuestra negativa a tenerlo, fue el punto culminante de nuestra madurez intelectual, ¿por qué dedicas tanta energía a buscar lo contrario?

[...]

No tengo un propósito, igual que un ratón o una babosa o un espino no lo tienen. ¿Por qué tú debes tener un propósito con tal de sentirte satisfecho?

[...]

—[...] Porque somos diferentes.

—Conque lo sois. Y yo aquí pensando que las cosas habían cambiado.

[...]

— Eres un animal, hermane Dex. No sois distintes u otra cosa. Y los animales no tienen un propósito. Nada lo tiene. El mundo existe sin más.

—Becky Chambers, (2023): Monje y Robot, páginas 96-97 de la ed. electrónica.

Dex romperá el tabú que impide a las personas de su mundo acercarse a las reservas de naturaleza virgen y hará un viaje de autoconocimiento, durante el cuál encontrará a Onfalina. El objetivo del viaje serán unas ruinas a las que la bicicleta eléctrica de Dex no puede llegar, y el tesón necesario para lograr alcanzar el objetivo enseñará a Onfalina una de las muchas peculiaridades humanas. Del mismo modo que un robot puede pasar años contemplando la formación de una estalactita, los hombres pueden romper sus propios límites cegados por la obsesión de llegar a una meta protegida por obstáculos aparentemente insalvables.

En su viaje, Onfalina aprenderá tanto sobre Dex como Dex sobre Onfalina, y el final de la primera novelette es un cierre de círculo en que los personajes han intercambiado sus papeles.

La segunda novelette es una novela de camino. También lo era en cierto modo la primera, pero esta segunda lo deja más claro. Dex ha cambiado su trabajo de preparador de té por el de guia de Onfalina. Aunque no se acaba de sentir cómodo por su falta de propósito social —por el hecho de que, aparentemente, ya no está aportando nada a quienes le reciben en cada pueblo con una fiesta—, acepta ese papel mientras, en cambio, vamos descubriendo con Onfalina como funciona la economía de la sociedad de Dex: un sistema de crédito social en que servicios prestados son intercambiados por crédito virtual, con el que se recompensa a aquellos de quienes se reciben servicios. Si no tienes crédito, sigues pudiendo recibir servicios, pero acabarás pasando por gorrón. Mientras Dex va planificando al detalle por dónde pasará el robot (ya que desde varios pueblos les están enviando mensajes pidiendo su presencia), diversos accidentes irán alterando el camino. Y al final descubrimos que el problema es que ni Dex ni Onfalina quieren que ese camino termine, temiendo que quizá el final del camino implique la separación de sus vidas.

Es muy interesante la elección de los títulos de ambas partes. «Salmo por quienes se construyeron en la naturaleza» alude a la vida de los robots, de quienes nos hablan brevemente en la introducción y luego, ya por extenso, desde el capítulo 3. Los robots, diseñados por el hombre, abandonaron las ciudades y huyeron a la naturaleza. Allí, cada generación de robots ha construido a la siguiente mezclando piezas de los robots muertos precedentes. De forma que quienes se han construido en la naturaleza son los robots que, sin embargo, reivindican (tanto en esta novelette como en la siguiente) su cualidad de objeto, de productos ajenos a la naturaleza, aunque fascinados por ella. «Plegaria por la timidez de los árboles» alude a un comentario de Onfalina: muchas especies de árboles manifiestan un comportamiento tímido: sus hojas se extienden hasta casi rozar al árbol adyacente, pero nunca lo tocan, quizá para evitar la propagación de plagas. Del mismo modo, hay una especie de barrera entre Dex y la gente, una paradójica imposibilidad para abrirse, cuando su profesión consiste, precisamente, en lograr que los demás se abran a elle.

Se podría comentar también alguna incoherencia que puede que se deba a la traducción (por ejemplo: si en el capítulo 5 de la segunda parte se dice que Dex tiene un padre y una madre, ¿por qué se les ha llamado adres en la primera parte? Y si el padre es padre y no adre, ¿por qué hablan de él en género no binario?). Pero, en general, el libro me ha parecido muy agradable de leer y agradezco a #lecturascasaárbol de Mastodon que lo propusiera. Me ha parecido todo un descubirmiento y, de hecho, ahora mismo, me estoy leyendo otro libro de Chambers, Ya os contaré.