lunes, 11 de enero de 2016

John Brunner: Todos sobre Zanzíbar

BRUNNER, John: Todos sobre Zanzíbar. Barcelona, Acervo, 1979. 722 pág.
ISBN:
84-7002-276-8
Descriptores:
Ciencia Ficción. Distopías. Superpoblación. Supercomputación. Economía-Ficción. Drogas y psicodelia.

Escrita en 1968, Todos sobre Zanzíbar establece la población humana en los siete mil millones de personas (7×109), un límite parecido al calculado por Asimov en Bóvedas de acero, pero en este caso la acción se sitúa en 2010, justo un año antes de que esa cifra de población se alcanzase en la realidad. Como en el libro de Asimov, (y a diferencia de ¡Hagan sitio! ¡Hagan sitio! de Harrison, con el cual lo confundí al comprarlo) la mayor dificultad de la superpoblación no es alimentar a las personas sino encontrarles alojamiento, aunque aparecen de modo soslayado comentarios sobre el deber de reciclar todos los productos de la sociedad de consumo (a pesar de lo cual se sigue despilfarrando). La superpoblación origina una durísima legislación eugenésica que es el motor principal de la trama de esta novela.

En efecto: a excepción de algunos estados subdesarrollados, como la pequeña Beninia, o teocráticos, como España (parece que Brunner no concebía el final de Franco), los mínimos defectos genéticos de los padres (incluidas peculiaridades inocuas como el daltonismo) les incapacitan para tener hijos, siendo perseguida la madre y destruido el feto en caso de gestación. Y aun así, los progenitores autorizados deben tomar precauciones para evitar los celos de sus vecinos. A pesar de la existencia de alimento suficiente, la sociedad se ha vuelto violenta, hecho que se atribuye a la existencia de un límite psicológico de población que ya en tiempos de la antigua Roma provocaba casos de locura ("locriminalidad", de "Loki" + "crimen") en las grandes ciudades, y que se puede observar también en experimentos con animales de laboratorio. Junto con la locura de las ciudades, la locura internacional de una guerra interminable entre China y Estados Unidos por una pequeña isla de las Filipinas, y los constantes sabotajes, supuestamente pro-chinos, en la costa oeste de Estados Unidos.

Hay varias salidas contra la locura. Mientras el omnisciente Shalmaneser, un supercomputador superconductor refrigerado con helio líquido, busca soluciones de corte económico, la población se refugia en paraísos artificiales procedentes del hachis, el alcohopazo ("¿alcohol + copazo?"), la droga de síntesis casera Rompecranium y drogas de diseño industrial como la Viajina. También el sexo, como en Un mundo feliz, es un paraíso artificial: las mujeres no trabajadoras (y en este libro son mayoría) se visten con ropas desechables "acmax" (de "acceso + máximo") que no dejan nada a la imaginación y viven de prestado en los apartamentos de sus amantes hasta que estos se cansan de ellas. El último gran paraíso artificial es la televisión tridimensional, donde unos "señor y señora dondequiera", personalizados en cada televisor que se vende, permiten que el hombre común se vea a sí mismo viajando por el ancho mundo o protagonizando las noticias.

Un rayo de esperanza surge cuando un prometedor embajador norteamericano que ha decido aceptar un puesto en Beninia (excolonia británica imaginaria situada junto al golfo de Benín, quizá inspirada en la "República de Benín" proclamada por Biafra en 1967, y no en el Benín actual, llamado "Dahomey" en la época) vuelve de ese país convencido de que hay algo allí que debe compartir con el mundo: es el único país donde no ha habido asesinatos durante sesenta años. El presidente se está muriendo y cree que la única manera de mantener la independencia será "vender" el país a una gran compañía norteamericana para evitar que el resto de países africanos lo invadan.

Como se puede ir deduciendo, se trata de una novela de múltiples tramas, y coral. Tiene una estructura de collage, donde se mezclan anuncios, indicaciones callejeras, guiones televisivos, trozos de diálogo y citas de la obra del sociólogo Chad C Mulligan, uno de los grandes aciertos del libro y fuente inagotable de sabiduría:

(INJUSTO: término aplicado a ventajas disfrutadas por otras personas a quienes se las hemos intentado arrebatar engañosamente sin conseguirlo. Ver también FALSEDAD, TURBIO, FURTIVO y NO ES MÁS QUE SUERTE. —Chad C Mulligan: Diccionario del felicrimen).

Atendiendo a esa estructura de collage, el libro se divide en diversas secciones, completamente separadas en el índice, aunque luego se intercalen unas con otras en la novela. Por ejemplo, "Contexto" suele dar un mosaico de informaciones sobre el mundo en que se ambienta la trama; "Las cosas que pasan" recoge tramas secundarias y "Continuidad" una de las tramas principales. Al principio de la novela se nos informa sobre todos los personajes mediante frases breves incrustadas entre fragmentos que hablan sobre el mundo de la novela; al final de la misma, un "Obituario" nos recuerda quiénes han muerto a lo largo de la trama. Esta estructura es una de las grandes "puertas cerradas" que encontrará el lector en su camino, aunque es posible que quienes han leído más ciencia ficción de la época (estoy pensando en Samuel R. Delany y su Dhalgreen) estén acostumbrados.

En cuanto a la capacidad del autor para predecir el futuro, acierta en su predicción numérica de población pero no en que la mayor parte de esa población no está en el primer mundo; acierta en su predicción de que los avances tecnológicos no llegan cuando la técnica los permite, sino cuando el consumidor está "maduro" para pagar por ellos; pero no sospecha que la inseminación artificial será un artículo de consumo masivo. Concibe la television tridimensional y el videoteléfono, pero cree que los ordenadores domésticos serán meras terminales (aunque, al paso que vamos...); imagina una proliferación de pisos compartidos incluso entre ejecutivos, lo que no ha llegado aún, y nuevas formas de familia, lo que no está tan lejos. En la figura de la "vieja TG" reivindica a la mujer trabajadora; sin embargo, cree que será la excepción. Anticipa la llegada de los vuelos suborbitales supersónicos, que, aunque cada vez más cercanos, siguen siendo una quimera, y los taxis con línea directa con la policía, que llevan aquí un tiempo. Su mayor temor es la eugenesia, pero no llega a imaginar que serán los propios padres quienes la acepten con felicidad.

En conclusión, es un libro que une el esfuerzo de anticipación científica y la experimentalidad con la voluntad de llenar la novela de acción. Es difícil de leer, pero creo que merece la pena el esfuerzo, pues una vez superadas las primeras secciones "Contexto" nos sumerge en un mundo sorprendente y en una trama trepidante y a la vez delirante.