lunes, 9 de abril de 2012

Terror de la A a la Z: Paula

Paula está tumbada sobre la cama. El televisor suena a todo volumen, tapando los gritos de los niños. Sobre la mesilla, en un vaso, un sobre de ibuprofeno se deshace en una efervescencia sucia.
La ventana está abierta, a pesar del relente frío de esta noche de verano. Entran ráfagas que hacen que el cuerpo se estremezca. Paula se echa por encima el faldón de la colcha.
Se abre la puerta y deja ver un rayo de luz que la fuerza a abrir los ojos. Poniéndose la mano delante, se acerca a cerrarla. Duda un momento. En el suelo, hay una mancha oscura abriéndose paso hacia la habitación. Apaga la tele y, con un grito, llama a la criada.
—¡Jacinta!
Después de un momento de espera, Paula camina hacia la cocina. Será que busca la fregona. Pero el mocho, las bayetas y la lejía las está usando Jacinta, agachada entre un montón de tarros de conservas.
Aunque, a decir verdad, Jacinta está demasiado quieta.