sábado, 31 de marzo de 2012

Terror de la A a la Z: Filomena

Filomena camina encorvada por el corredor. Su hermana le ha vuelto a decir que se retire al cuarto, donde debe permanecer todo el día. ¡Pero es tan oscura esa alcoba a la que sólo llega la luz a través de la puerta de vidrios! Filomena pasa despacio ante la puerta y no se atreve a entrar, pues ha sentido a alguien dentro. Así que prosigue por el pasillo, disimulando.

Poco después encuentra el cadáver horriblemente mutilado de un hombre. ¿Qué le habrá pasado? Aunque claramente muerto, el cuerpo está todavía caliente. Filomena busca alrededor hasta encontrar a Agustín, que se ha quedado cerca, dudando si alejarse por los corredores (¿hacia dónde?) o permanecer junto a su propio cadáver.

—¿Vas a quedarte ahí mirando?

Agustín mira a Filomena, extrañado de que ésta le vea.

—Sí, te digo a ti. ¿Cómo te llamas?

—Agustín.

—¿Y sabes lo que te ha pasado, Agustín?

—¿Estoy muerto?

—¡Claro que estás muerto! ¿Es que no ves tu cuerpo ahí en el suelo?

—Y entonces, ¿qué hago?

—Puedes quedarte conmigo...

Filomena hace una seña a Agustín, que después de un momento de duda la sigue hacia su alcoba. Comienza a sentirse, cada vez más cercano, el ruido de una bestia que mastica. Pero ahora Agustín no muestra miedo.

De alguna parte, Filomena saca una piedra y la lanza hacia adelante. Un aullido indica que la bestia ha soltado su presa.