viernes, 12 de marzo de 2010

Delibes...

Justo cuando me da por releer "Cinco horas con Mario", me entero de la muerte de Delibes, maestro de ese estilo llano del que suele nacer la mejor prosa castellana.

Hijo de hombre, voy a quitarte de repente lo que hace tus delicias, pero no te lamentes ni llores, no derrames una lágrima. Suspira en silencio sin llevar luto por el muerto; ponte el turbante en la cabeza y calza tus pies, no te cubras el rostro ni comas el pan del duelo(*) y no es por dármelas de adivina, Mario, pero cuando murió tu madre y te vi tan campante, como si nada, me di cuenta del orgullo que te recome. Y la pánfila de Esther todavía: "tu marido tiene una gran dignidad en el dolor" [...] Dignidad en el dolor, ¿qué te parece? También son ganas de trabucarlo todo.




(*) La cita bíblica es de Ezequiel 24, 15