martes, 27 de septiembre de 2005

Serpientes de verano en otoño.

Que yo sepa, el verano terminó el 21 de septiembre. Por tanto, ¿qué significa la aparición de un espacio sobre la "novedad" (¡MWAHAHAHAHA!) de las llamadas perdidas?
Las llamadas perdidas vienen usándose desde hace mucho tiempo. En la Gaceta Universitaria, allá por los 90, se solía sugerir a los estudiantes que utilizasen ese procedimiento (que en aquellos tiempos sin caller id pero sin politonos podía traducirse en la elección de un número de tonos antes de colgar) para ahorrar gastos de teléfono, haciendo que los padres devolvieran la llamada. Y realmente era un procedimiento antiguo: mi madre recuerda que alguno de sus parientes (de la misma generación) lo ha usado.

La nueva interpretación de la llamada perdida, fruto del caller-id, tampoco es nueva. Allá por el 97, cuando mucha gente comenzaba a adquirir teléfonos móviles pero todavía nos resistíamos a considerarlos una necesidad, un amiguete mío llamaba desde las cabinas a su amante, que contestaba gracias a la identificación de llamada. Y tampoco es tan reciente la costumbre de los toques: toque para decir que ya habíamos llegado al lugar donde quedamos, toque para decir "¿qué haces?", toque para insistir "¿por qué no me llamas?".

Pero, ¡ay!, la novedad es la novedad, y si ya se ha agotado el lenguaje de los SMS como tema de conversación (quizá porque, con el diccionario, es más fácil escribir "quedamos" que "qdms"), hay que pasar a hablar de las llamadas perdidas, aunque no sean tan nuevas.

No sé, pero cuando leo libros del siglo XIX como "drácula" me parece que seguimos igual. SMS en vez de telégrafo, MP3 en lugar de fonógrafo, portátil en lugar de máquina de escribir... pero tan obsesionados por la novedad como siempre.

2 comentarios:

Edryas dijo...

No sé si has leído un libro de Javier María, no recuerdo el título (¿"Corazón tan blanco" o "Mañana en la batalla piensa en mí"?) donde parte de la trama se montaba por un contestador automático. Hoy día ese libro no tiene credibilidad, porque todo ese rollo se hubiera evitado con un móvil y los contestadores automáticos no tienen mini cinta de cassette (todo empezaba con el robo de la cinta)
Me pasó lo mismo que a ti al leer "Frankestein", el tío absorve novedades como un movilero de hoy en día... Si quieres que tu monstruo muera envía "MATAR POLO" al 5542

juank sinclair fantoba dijo...

Faustos recuerdos de grandes fracasos también, por muy bien intencionados que estuvieran: hace un par de semanas escuché en la radio que en 1980 una importantísima firma de auditoría ya desaparecida auguraba para el 2005 vehículos volantes por todas las ciudades... En fin, el responsable de aquel libraco en el que se conjugaba más ilusión que ciencia comentó en 2003 que quizá, y sólo quizá, eran unos visionarios demasiado pasionales.

Lástima.