martes, 20 de septiembre de 2005

Mis horarios

No sé si se quedarán así (son provisionales) o cambiarán (es probable, ya que ha habido errores en adjudicación de horas a algunos profesores). Lo que sé es que por el momento tengo unos horarios raros, raros, raros.

El lunes tengo 1 hora y una guardia. Es el único día que madrugo (lo que es bastante adecuado, ya que muchos días acabo a las 10) y... Ese día acabo a las 10:15. Toda la mañana y la tarde libres (después del madrugón, claro).
El martes tengo dos horas separadas por un hueco por la mañana, y dos horas a última hora de la tarde. O de la noche, ya que salgo a las 10.
El miércoles tengo dos horas por la mañana y dos horas por la tarde.
El jueves tengo ¡una! clase por la mañana y dos a última hora de la tarde (de nuevo, salgo a las 10).
El viernes viene cargadito. Tres horas y una guardia por la mañana (rematando con una maría a última hora del turno de mañana del viernes) y por la tarde dos horas más(separadas por un hueco).

Y aquí hay un problema, porque debería haber otra hora más (una tutoría) que no encuentro por ninguna parte, lo que quiere decir que hay algún error en el horario. En cualquier caso, es un horario estupendo que, aunque me permite preparar clases por la mañana (o por la tarde, por si quisiera ir luego de farra por la noche, cosa poco habitual en mí), garantiza que tenga que madrugar los lunes y que no pueda irme de puente los viernes. ¡Perra vida!

2 comentarios:

Edryas dijo...

El lado bueno (si lo hubiera o hubiese) es que los alumnos también te acompañan en ese sufrir. Ahora estarán llenando sus blogs de "¡oh, no! ¡madrugar el lunes y no irme de puente el viernes!" La diferencia, claro, es que ellos pueden no asistir. Pero ¿y si estamos ante alumnos hipermotivados?

josemoya dijo...

Bueno, creo que has comprendido mal. En mi instituto hay tres turnos de alumnos, y yo doy clase a dos de ellos. Los que terminen el viernes por la noche y comiencen el lunes a primera hora de la mañana... será porque estén trabajando (y, la verdad, esos sí que tienen que sufrir bastante).